De regreso de las vacaciones, me he encontrado en mi primera semana de trabajo con la celebración de la JMJ en Madrid.
Debo decir, que un principio no despertó mucho interés en mi, dado que no soy muy practicante y con todo lo que está sucediendo en España, no centré mi atención en este evento.
He de reconocer, que tras esta semana que hemos vivido en Madrid me llevo un balance muy positivo de la visita del Papa a España, y sobre todo, de la lección de convivencia y optimismo de los cientos de miles de jóvenes que han plagado las calles de la capital.
Y digo balance positivo porque llevamos unos cuantos años viviendo entre emociones negativas, y frustraciones constantes. La sociedad española, y entre ellos me encuentro yo mismo, hemos venido sufriendo impactos negativos desde hace muchos años y la desesperanza y la incertidumbre se han apoderado de muchas personas, de muchos de nosotros, de muchas de nuestras empresas.
Siempre me habeis escuchado decir que tenemos que ser más positivos, que debemos afrontar con ilusión el futuro, porque debemos ganar nuestro presente. Pero en el fondo de mi corazón sabía que faltaba algo, que se necesitaba algo más para que ese discurso que todos o la mayor parte de mis compañeros compartían, tuviera un reflejo real en nuestros comportamientos del dia a dia.
Debo decir, que con las experiencias que he cosechado en esta semana intensa en Madrid, la respuesta la tienen los cientos de miles de jóvenes de tantas y tantas nacionalidades, que han dado un ejemplo de positivismo y esperanza hacia el futuro del que la sociedad española debe impregnarse hasta la médula.
Ni los discursos buenistas, ni los motivadores sin fundamento, podrán conseguir lo que una motivación por la vida puede hacer.
Debemos vivir. Y para ello debemos mirarnos en el espejo de estos jovenes y concluir que no podemos desaprovechar el tiempo, que tenemos la obligacion de dar todo lo que tengamos dentro para que entre todos podamos sacar el pais hacia delante. Nadie va a ayudarnos. Debemos ayudarnos a nosotros mismos.
La esperanza debe guiar nuestros pasos en el mundo empresarial y nuestra función social, dentro de nuestras empresas y organizaciones, debe primar sobre todo lo demás.
Una motivación así, consigue derribar montañas, construir imperios, contagiar de felicidad y mejorar el mundo. Vamos a empezar a trabajar con ilusión, a darnos cuenta que no solo trabajamos por dinero, sino que trabajamos por un bien social, personal, y que formamos parte de la vida, construimos la vida, construimos nuestro pais.
No debemos ser indiferentes. Debemos tomar partido, serio y responsable, construyendo nuestras organizaciones desde un punto de vista sistemico, sostenible entre lo economico y lo social. Ahora es cuando la RSC debe tomar protagonismo, ahora es cuando las empresas deben velar por sus empleados, ahora es cuando los empleados deben velar por sus empresas.
Ahora es cuando, nosotros, las personas que trabajamos en la funcion de recursos humanos, debemos tomar el mando, dar un golpe en la mesa y empezar a humanizar las organizaciones.
Somos la pieza clave y necesaria para que nuestras empresas no se hundan en esta crisis de esperanza e ilusión. Debemos devolver la ilusión, debemos conseguir que las personas que forman nuestras organizacíones, CREAN en ellas, luchen por ellas y se ayuden por ellas.
Una empresa, un pais, una sociedad.
Tomemos el protagonismo desde nuestra responsabilidad individual. Nadie sino nosotros tiene la capacidad de sacar esto hacia delante.
Ánimo a tod@s porque la esperanza y la ilusión por vivir es lo último que debemos perder.
Saludos.
Jesus Garcia Mingorance
sábado, 20 de agosto de 2011
sábado, 9 de julio de 2011
Por qué es bueno externalizar la fuerza laboral?
Por qué es bueno Externalizar la Fuerza Laboral?
Hace unos minutos he estado leyendo la nueva entrada del Blog de Antonio Peñalver, acerca de la gestión de personas y su evolución en el nuevo marco global.
Tras acabar el artículo me he planteado una de sus reflexiones como base para desarrollar esta nueva entrada y establecer una estrategia a aplicar en las organizaciones españolas de aqui en adelante.
En las reflexiones de Antonio, podemos entresacar un nuevo marco de individualización de las relaciones laborales y sobre todo, y fundamental, la superación de los modelos de contratación masiva en las empresas.
Esto significa que en el mundo laboral que nos toca y tocará vivir, encontraremos trabajos por proyectos, situacionales y en muchos casos externalizados.
Evidentemente esto plantea muchos inconvenientes, puesto que las organizaciones tienden a una estabilidad entrópica, la cual, en ciertos momentos de inestabilidad ambiental o cambio de condiciones, puede hacer que llegue a desaparecer sino consigue una transformación adecuada.
Antonio, en su blog, expone que el individuo, en este nuevo marco globalizado, cambiante y competitivo, debe estar excepcionalmente formado, sujeto al cambio permanente y con relaciones laborales flexibles. Siendo estos individuos, personas con capacidad para el cambio constante y una formación continua elevada.
Todo este marco que plantea en su articulo nos deja una pregunta en el aire-
Serán, las empresas españolas, capaces de asumir este cambio de paradigma productivo y gestionar sus relaciones laborales de otra manera? serán las organizaciones españolas, capaces de asumir el enfoque del proyecto y externalización laboral como arma de adaptación al cambio?
Personalmente creo que en España no existe cultura suficiente para afrontar este cambio y esta puede ser una de las razones que subyacen a la crisis de nuestro sistema laboral.
Si las personas y las organizaciones no somos capaces de dotarnos de una marco laboral lo suficientemente flexible como para generar empleo y mejorar la empleabilidad seguramente, conviviremos con esta crisis más tiempo del que nos imaginamos.
Las organizaciones españolas, deben, frente a este marco de resistencia al cambio, de protección desmedida, recoger las herramientas que tienen a su disposición y adoptar una postura proactiva.
Ya que las organizaciones no son instrumentos de la política activa, si pueden orientar su estructura interna hacia la disminución de la fuerza laboral fija, adoptando enfoques de externalización laboral regulados en las leyes actuales.
Las organizaciones deben aprovechar el momento para reducir su estructura fija laboral y buscar el minimo de personal necesario para desarrollar la actividad matriz de la compañía, siendo el resto de actividades externalizables, por proyectos y con duración determinada.
Para ello las empresas tienen a su disposición las empresas de trabajo temporal, que son las que pueden, bajo el marco legal actual, externalizar la fuerza laboral mediante la fórmula de la cesión de trabajadores por proyectos.
Por qué pènsamos que un ingeniero no puede trabajar a través de una ETT para desarrollar un trabajo concreto para nuestra compañía? Por qué no puedo externalizar ese coste y financiarlo? Por qué no puedo abaratar mis costes fijos pudiendo adaptarme a la situación que el mercado me está demandando?
Creo que esta es la gran disyuntiva que las empresas deben empezar a cuestionarse.
Quiero sobrevivir en este entorno? deseo continuar con mi negocio?
Externalizar no siginifica que las personas que trabajen con nosotros a través de esa fórmula no sientan la camiseta de la empresa. Esa labor de identificación es responsabilidad nuestra, de nuestros departamentos de RH. Es una responsabilidad compartida entre la empresa y la proveedora del servicio. La ETT.
Considero que esta fórmula es una idea del presente. Creo que una empresa debería estar en un 80 - 20, pero no como hasta la fecha, 80 internos y 20 temporales, sino al contrario. 20 Fijos y 80 temporales.
Sé que muchos convenios, incluso, limitan la presencia de las ETT, pero en los que no se limite, las organizaciones deberían cuestionarse por qué tienen tantos costes fijos en materia de personal. Hoy en día no es competitivo.
Un saludo a tod@s
Hace unos minutos he estado leyendo la nueva entrada del Blog de Antonio Peñalver, acerca de la gestión de personas y su evolución en el nuevo marco global.
Tras acabar el artículo me he planteado una de sus reflexiones como base para desarrollar esta nueva entrada y establecer una estrategia a aplicar en las organizaciones españolas de aqui en adelante.
En las reflexiones de Antonio, podemos entresacar un nuevo marco de individualización de las relaciones laborales y sobre todo, y fundamental, la superación de los modelos de contratación masiva en las empresas.
Esto significa que en el mundo laboral que nos toca y tocará vivir, encontraremos trabajos por proyectos, situacionales y en muchos casos externalizados.
Evidentemente esto plantea muchos inconvenientes, puesto que las organizaciones tienden a una estabilidad entrópica, la cual, en ciertos momentos de inestabilidad ambiental o cambio de condiciones, puede hacer que llegue a desaparecer sino consigue una transformación adecuada.
Antonio, en su blog, expone que el individuo, en este nuevo marco globalizado, cambiante y competitivo, debe estar excepcionalmente formado, sujeto al cambio permanente y con relaciones laborales flexibles. Siendo estos individuos, personas con capacidad para el cambio constante y una formación continua elevada.
Todo este marco que plantea en su articulo nos deja una pregunta en el aire-
Serán, las empresas españolas, capaces de asumir este cambio de paradigma productivo y gestionar sus relaciones laborales de otra manera? serán las organizaciones españolas, capaces de asumir el enfoque del proyecto y externalización laboral como arma de adaptación al cambio?
Personalmente creo que en España no existe cultura suficiente para afrontar este cambio y esta puede ser una de las razones que subyacen a la crisis de nuestro sistema laboral.
Si las personas y las organizaciones no somos capaces de dotarnos de una marco laboral lo suficientemente flexible como para generar empleo y mejorar la empleabilidad seguramente, conviviremos con esta crisis más tiempo del que nos imaginamos.
Las organizaciones españolas, deben, frente a este marco de resistencia al cambio, de protección desmedida, recoger las herramientas que tienen a su disposición y adoptar una postura proactiva.
Ya que las organizaciones no son instrumentos de la política activa, si pueden orientar su estructura interna hacia la disminución de la fuerza laboral fija, adoptando enfoques de externalización laboral regulados en las leyes actuales.
Las organizaciones deben aprovechar el momento para reducir su estructura fija laboral y buscar el minimo de personal necesario para desarrollar la actividad matriz de la compañía, siendo el resto de actividades externalizables, por proyectos y con duración determinada.
Para ello las empresas tienen a su disposición las empresas de trabajo temporal, que son las que pueden, bajo el marco legal actual, externalizar la fuerza laboral mediante la fórmula de la cesión de trabajadores por proyectos.
Por qué pènsamos que un ingeniero no puede trabajar a través de una ETT para desarrollar un trabajo concreto para nuestra compañía? Por qué no puedo externalizar ese coste y financiarlo? Por qué no puedo abaratar mis costes fijos pudiendo adaptarme a la situación que el mercado me está demandando?
Creo que esta es la gran disyuntiva que las empresas deben empezar a cuestionarse.
Quiero sobrevivir en este entorno? deseo continuar con mi negocio?
Externalizar no siginifica que las personas que trabajen con nosotros a través de esa fórmula no sientan la camiseta de la empresa. Esa labor de identificación es responsabilidad nuestra, de nuestros departamentos de RH. Es una responsabilidad compartida entre la empresa y la proveedora del servicio. La ETT.
Considero que esta fórmula es una idea del presente. Creo que una empresa debería estar en un 80 - 20, pero no como hasta la fecha, 80 internos y 20 temporales, sino al contrario. 20 Fijos y 80 temporales.
Sé que muchos convenios, incluso, limitan la presencia de las ETT, pero en los que no se limite, las organizaciones deberían cuestionarse por qué tienen tantos costes fijos en materia de personal. Hoy en día no es competitivo.
Un saludo a tod@s
sábado, 18 de junio de 2011
El momento de la Verdad; que pasará con la Función de RR.HH?
Buenas tardes a tod@s,
Hoy me decido a escribir, aunque tengo tantas cosas que decir que no sabría por donde empezar.
Quizás me voy a volcar con la situación del sector de los recursos humanos, tanto en empresas de servicios como en los departamentos de las empresas finales.
La crisis está azotando de lo lindo en todos los sectores, pero en el sector de servicios de recursos humanos, es quizás donde más se esté notando.
Hoy en dia, es muy dificil encontrar empresas del sector que respeten unas minimas reglas de compromiso con la calidad y el cliente. Cuenta más la factura a final de mes que los procedimientos, medios y conocimientos que debemos poner a disposición de nuestros clientes.
Nuestro sector, el de los recursos humanos, es un sector realmente disperso, multidisciplinar y que reune gran disparidad de criterios. No tenemos una única forma de trabajar ni tampoco unos procedimientos estandarizados que garanticen que lo que hacemos sirva ahora, mañana y en cualquier lugar.
Esto ha generado una crisis tan profunda en la función que ni sé que consecuencias puede traer.
Sabemos por nuestra propia experiencia que las empresas, organizaciones, han tendido, en su mayoría, a defender la estructura de costes frente a las políticas estratégicas de recursos humanos.
Como os decía en mi artículo, "El Jardinero Fiel", sino cuidamos la savia de nuestras organizaciones, sino establecemos políticas de "jardinería" especializada, nos encontraremos con una empresa sin rumbo y con sus principales activos en "baja". Si esto está sucediendo ahora, me temo que el futuro que se plantea es muy incierto, puesto que las organizaciones que han decidido prescindir de una política estratégica de rh, y por tanto, han dejado de confiar en consultores expertos, ya sean internos o externos, se pueden encontrar fuera del mercado a medio-largo plazo.
Y estar fuera del mercado significa no haber cuidado bien nuestra planta. Puesto que estará al borde la muerte o la desaparición (vía compra externa) habiendo perdido una gran oportunidad de reorganizarnos y hacerlo mejor. Para eso, es necesario contar en nuestras organizaciones con profesionales formados, cualificados y caros. Ya sean externos o internos.
No valen medios proyectos, o cuestiones incompletas motivadas por el precio bajo. Lo barato sale caro a la larga y creo sinceramente que en el Jardinero que te cuida la planta no debes escatimar. Debes confiar en personas y organizaciones que puedan ofrecerte servicio de calidad y procedimientos contrastados y esto no se vende a éxito ni tampoco al coste.
Siento que no hemos aprendido nada de la crisis, puesto que no podemos presionar via precios siempre. Hay un límite y este ya lo hemos sobrepasado.
Ciertamente estoy preocupado por el desprestigio de la función.
Personalmente no quiero ver personas derrotadas, por que un Jardinero derrotado es igual a una planta muerta
No quiero ver a personas ni empresas de servicios en recursos humanos, devaluando tanto su trabajo como para regalarlo.
No quiero volver a ver los foros de discusión vacíos.
Quiero ver personas con liderazgo firme, con ilusión e ideas. Comprometidas con su organización, con su planta. Con su tarea de Jardinero.
Quiero ver empresas y organizaciones que saben y comprenden el valor de esta profesión.
Quiero ver una asociación como AEDIPE moviendose ya para conseguir recuperar el prestigio de la función
Quiero ver un decalogo de actuación
Quiero ver como podemos ser un colectivo, en donde podamos hacer cosas iguales en diferentes momentos y lugares.
Quiero ver a personas motivadas, creyendo en las personas, viviendo por y para las personas. Porque las personas son las organizaciones.
Amigos y amigas, estamos ante el momento de la verdad de nuestra función.
Queremos seguir siendo los Jardineros especializados de nuestras organizaciones?
Salu2
Hoy me decido a escribir, aunque tengo tantas cosas que decir que no sabría por donde empezar.
Quizás me voy a volcar con la situación del sector de los recursos humanos, tanto en empresas de servicios como en los departamentos de las empresas finales.
La crisis está azotando de lo lindo en todos los sectores, pero en el sector de servicios de recursos humanos, es quizás donde más se esté notando.
Hoy en dia, es muy dificil encontrar empresas del sector que respeten unas minimas reglas de compromiso con la calidad y el cliente. Cuenta más la factura a final de mes que los procedimientos, medios y conocimientos que debemos poner a disposición de nuestros clientes.
Nuestro sector, el de los recursos humanos, es un sector realmente disperso, multidisciplinar y que reune gran disparidad de criterios. No tenemos una única forma de trabajar ni tampoco unos procedimientos estandarizados que garanticen que lo que hacemos sirva ahora, mañana y en cualquier lugar.
Esto ha generado una crisis tan profunda en la función que ni sé que consecuencias puede traer.
Sabemos por nuestra propia experiencia que las empresas, organizaciones, han tendido, en su mayoría, a defender la estructura de costes frente a las políticas estratégicas de recursos humanos.
Como os decía en mi artículo, "El Jardinero Fiel", sino cuidamos la savia de nuestras organizaciones, sino establecemos políticas de "jardinería" especializada, nos encontraremos con una empresa sin rumbo y con sus principales activos en "baja". Si esto está sucediendo ahora, me temo que el futuro que se plantea es muy incierto, puesto que las organizaciones que han decidido prescindir de una política estratégica de rh, y por tanto, han dejado de confiar en consultores expertos, ya sean internos o externos, se pueden encontrar fuera del mercado a medio-largo plazo.
Y estar fuera del mercado significa no haber cuidado bien nuestra planta. Puesto que estará al borde la muerte o la desaparición (vía compra externa) habiendo perdido una gran oportunidad de reorganizarnos y hacerlo mejor. Para eso, es necesario contar en nuestras organizaciones con profesionales formados, cualificados y caros. Ya sean externos o internos.
No valen medios proyectos, o cuestiones incompletas motivadas por el precio bajo. Lo barato sale caro a la larga y creo sinceramente que en el Jardinero que te cuida la planta no debes escatimar. Debes confiar en personas y organizaciones que puedan ofrecerte servicio de calidad y procedimientos contrastados y esto no se vende a éxito ni tampoco al coste.
Siento que no hemos aprendido nada de la crisis, puesto que no podemos presionar via precios siempre. Hay un límite y este ya lo hemos sobrepasado.
Ciertamente estoy preocupado por el desprestigio de la función.
Personalmente no quiero ver personas derrotadas, por que un Jardinero derrotado es igual a una planta muerta
No quiero ver a personas ni empresas de servicios en recursos humanos, devaluando tanto su trabajo como para regalarlo.
No quiero volver a ver los foros de discusión vacíos.
Quiero ver personas con liderazgo firme, con ilusión e ideas. Comprometidas con su organización, con su planta. Con su tarea de Jardinero.
Quiero ver empresas y organizaciones que saben y comprenden el valor de esta profesión.
Quiero ver una asociación como AEDIPE moviendose ya para conseguir recuperar el prestigio de la función
Quiero ver un decalogo de actuación
Quiero ver como podemos ser un colectivo, en donde podamos hacer cosas iguales en diferentes momentos y lugares.
Quiero ver a personas motivadas, creyendo en las personas, viviendo por y para las personas. Porque las personas son las organizaciones.
Amigos y amigas, estamos ante el momento de la verdad de nuestra función.
Queremos seguir siendo los Jardineros especializados de nuestras organizaciones?
Salu2
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