viernes, 11 de octubre de 2013

Mi primera publicación..

Hace poco, como tod@s sabéis, fui padre. Mi primera vez y mi primera hija.
Escribí sobre lo que significaba para mí la “injustica de ser padre” y aquellos momentos de rebelión intelectual contra lo que se predicaba en la sociedad y lo que realmente pasaba cuando tu paternidad se hacía realidad.
 
Hoy me toca escribir sobre mi primera vez en otra cosa; mi primer libro.
Si soy sincero nunca pensé que pudiera escribir más de 20 páginas seguidas, de hecho, en mi debe se encuentra la expresión escrita. Supongo que ahora os preguntaréis por el hecho mismo de escribir en este blog..
A decir verdad, una de las técnicas que utilizo para mejorar mi expresión escrita es el Blog. Me obligo a escribir, al menos, un artículo al mes. Elijo un tema que domine y procuro intentar comunicarme con nitidez.
 
Cada vez que entro en el Blog, releo algunas cosas que he escrito e identifico fallos, errores o simples espacios de inexpresión, para después corregirlos y así mejorar en mi expresión.
Apoyo esta técnica con la lectura de un ejemplar al mes, generalmente de novela o libros que son de interés científico para mí. No siempre lo cumplo, pero si sumo todo lo que leo (aunque sea de diversas fuentes) puede que llegue al objetivo que me marco. 
 
Bien, el objeto de este post es el de anunciaros que el pasado día 3 de Octubre, se presentó, en Madrid, la colección INNAP INNOVA, en la que he tenido el placer de colaborar con el título: “Gestión del Conocimiento e Innovación”.
Como bien dice en la sinopsis, “en nuestra sociedad actual se está produciendo una profunda transformación del conocimiento. La gestión de este conocimiento es vital para que la Administración pública esté en consonancia con los cambios producidos en la sociedad. Los fundamentos de la gestión del conocimiento deben estar actualmente presentes entre los responsables de la Administración pública. Un exponente de que la gestión del conocimiento genera valor se pone de manifiesto cuando la Administración pública ve cómo esta gestión tiene por resultado una considerable reducción de costes en este ámbito y la generación de nuevos servicios, resultantes de dicha gestión.
Los fundamentos de la gestión del conocimiento deben estar actualmente presentes entre todos los responsables de la Administración Pública en beneficio de toda la organización”
 
Como os podéis imaginar la experiencia que contamos en este libro está englobada en un proyecto liderado por @INAP_ES el cual ha apostado por la gestión del conocimiento como herramienta de cambio y adaptación a las nuevas exigencias del entorno.
 
@INAP_ES quiere contribuir en la mejora de la cohesión social y participa de la búsqueda de una democracia de alta calidad, basada en unos servicios públicos eficientes, sostenibles, optimizados y de calidad.
 
Mediante la aplicación de una estrategia de gestión del conocimiento, @INAP_ES pretende establecer el marco ideal para lograr los objetivos de transformación de la administración que anteriormente he planteado.
 
En esta publicación encontraréis un resumen muy detallado de los distintos modelos que se están aplicando en la gestión del conocimiento, así como experiencias, tratadas sintéticamente, tanto de organismos públicos como privados de todo el mundo.
 
En definitiva es un libro fácil de leer, manejable y con el contenido necesario para entender y posicionarte en la difícil tarea de gestionar el conocimiento en una organización.
 
Si tenéis interés en esta publicación, os dejo el enlace de la editorial. http://www.netbiblo.com/content/l538l7/?p=ef2c1510e29b498f8317ec046111b8a0&pi=4
 
También se puede adquirir en Amazon e Itunes.
 
Aprovecho para dar las gracias a María Ruiz, Co-Autora de esta publicación, que sin su conocimiento y experiencia no hubiera sido posible alumbrar esta nueva criatura editorial.

Espero vuestras opiniones y deseo que os guste mi primera experiencia escritora.

Un saludo a tod@s..

 

jueves, 12 de septiembre de 2013

Sé inteligente

Hace poco tiempo, tuve la oportunidad de preparar una charla sobre la Inteligencia Emocional aplicada al mundo de las ventas.

Como tod@s sabemos la inteligencia emocional es, en palabras de Salovey y Mayer (1990), “una forma de inteligencia, social, que implica la habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los de los demás, saber discriminar entre ellos y usar esta información para guiar el pensamiento y la propia acción”.


Es, por tanto, esa “inteligencia” que muchos de nosotros criticamos; aquella que justifica frases tales como; “por qué estará fulanito de tal en ese puesto?” respuesta, “porque es un pelota, porque es amigo del jefe”, ó en el mejor de los casos, “porque se sabe mover, se relaciona muy bien, etc”.

Es social y tiene que ver con nuestros sentimientos.
Pero es curioso observar como en la sociedad actual, y de forma histórica en casi todas las sociedades, los sentimientos son eso que no queremos expresar. Eso que muchas veces ocultamos y nos guardamos para nosotros mismos.

Da la impresión de que el sentimiento es “el paria” y todo lo contrario de nuestra “inteligencia”. Es  típico escuchar aquello de “piensa con la cabeza¡¡” o “prefiero lo racional” o “no te dejes llevar por el corazón¡¡” y un largo etc como si la parte emocional de nuestro ser fuera una carga.
Esos “clichés” sociales están tan dentro de nosotros mismos que ni siquiera nos damos cuenta de que los tenemos a flor de piel. Claro ejemplo fue, como comenté antes, esa charla en la que me vi con 20 vendedores de una reconocida marca editorial y en la que tenía perfiles profesionales muy elevados.. sin embargo sus respuestas y sus comportamientos se asemejaron al “cliché” social y ni ellos mismos se daban cuenta de ello.

Cuando se les puso en la situación de “cliente” se comportaron de forma emocional, premiando aquello que les hacía “sentir” bien… pero cuando se ponían en la piel del “comercial” no eran capaces de ver más allá de un producto, un precio, unas características, todo ello muy poco emocional.
Muchos pensareis ahora mismo que vosotros no sois así, que lo que cuento es una verdad de Perogrullo, pero sinceramente cuando actuamos en la vida nos dejamos llevar por nuestros clichés e intentamos arrinconar todo aquello que suene a emocional, que muestre un atisbo de debilidad (otro cliché, por cierto..).

El ser humano es emocional, racional y conductual. No existimos sin que existan estas tres características y no somos nada sino presentamos los tres aspectos.
Ser consciente de lo que siento, manejarlo y aprovecharlo es lo que nos hace mejores.
No luches contra ello. Sino puedes con el sentimiento, únete a él. Por más que lo ocultes, intervendrá en tu comportamiento y lo que es peor, jugará en tu contra.
Vender es vender experiencias. Al producto se le suponen las características.

Sentir es lo que debemos conseguir. Hacer sentir es nuestro objetivo.
Actúa con inteligencia.

Otro día hablaremos de cómo los resultados de una empresa tienen que ver con el estado emocional de sus empleados.. y de cómo podemos mejorar los números en ventas y márgenes actuando de forma emocional..

Un saludo,

lunes, 9 de septiembre de 2013

2024: una nueva oportunidad?

El pasado sábado, cuando Madrid fue apeada de la carrera olímpica, muchas personas mostraron su indignación, rabia y enfado por no entender dicha decisión.
Otras, de repente, tenían la respuesta al por qué Madrid no sería olímpica (casualmente a esas personas, en la jornada previa, solo les escuché decir las grandes posibilidades que tenía Madrid).

Por otra parte, ya estamos buscando culpables; que si el CIO, que si los franceses, que si el tiempo, que si, que si..
Bajo mi punto de vista, lo que tendríamos que hacer es lo que se hace en todas las empresas; recopilar, analizar, deducir, concluir y resolver.

Si uno no sabe por qué ha perdido, probablemente no sepa cómo ganar.
Si buscamos culpables en el exterior en vez de mirar en el interior en busca de errores (no de culpables) quizás es seguro que volveremos a tropezar en la misma piedra. Si seguimos haciendo las cosas igual, obtendremos siempre, el mismo resultado (Albert Einstein).

Deseo que este análisis se esté realizando y que probablemente en cuestión de unos meses tengamos la solución a nuestro problema.
Aunque quizás sea mucho confiar, puesto que las decisiones que incumben a un país, que influyen en la imagen de marca del conjunto y que pueden tener impacto en la economía nacional suelen tomarse más por el “pálpito” político que por el análisis técnico.

Qué se debería hacer en el futuro?
Bajo mi punto de vista, la inversión que supone presentar una candidatura olímpica no es comparable con los beneficios que aporta, incluso sin ganarla.
Madrid, desde que lo intenta, pone en el mapa a España, a nivel global, cada cierto tiempo. Promueve la imagen de marca, y nos hace trabajar en torno a un proyecto común.

Creo que se dan las circunstancias económicas (en la presentación del próximo proyecto España estará en mejores condiciones), políticas (toca Europa, hay más ciudades europeas interesadas y ante una dispersión del voto, podemos obtener beneficio) y sociales (las personas) para que España vuelva a presentar a su ciudad capital, Madrid, como ciudad candidata a albergar los Juegos Olímpicos del 2024.
Considero que el proyecto debería ser muy ambicioso, transformador, ilusionante, con hitos nunca conseguidos. En el que los patrocinadores tengan un lugar de privilegio, contando con todos, con las mejores marcas, y con las personas (nuevo modelo de patrocinio social e innovador).

España como nación, necesita de proyectos comunes que se sitúen por encima de las ideas y las posturas políticas. Cohesión, unidad, y solidaridad, son los valores que se aportan en un proyecto de esta naturaleza.

El coste que supone su presentación es irrelevante en contraste con los beneficios que se obtienen, durante la preparación, en la elección y si se gana, con su posterior ejecución.
Una candidatura fuerte, solvente, financiada, co-participada, y apoyada a nivel político como un proyecto de país, junto con la coyuntura olímpica en la que "toca Europa" y en la que se presentarán distintas ciudades de la potencia de París, Roma o Berlín dividiendo el voto, me permite pensar en porcentajes de éxito razonables.

Por todo ello, sin datos y sin respuestas, solo con un análisis voluntarista y meramente deductivo, apoyaría la presentación de Madrid como ciudad candidata para la celebración de los Juegos Olímpicos del 2024.
 
 

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