miércoles, 18 de marzo de 2015

En el calendario electoral: una gymkana de infarto¡


Comencé a escribir este artículo el 16 de Marzo, con la semana santa a la vuelta de la esquina. En el que puedo afirmar la impresión de un trimestre raro. Definitivamente raro.

Amaneció soleado. Con un cielo raso y azul que no se compara con nada en el mundo (aunque estoy seguro que hay sitios mucho mejores que este).

Estábamos a una semana de iniciar la “gymkana” electoral en España. Primero, Andalucía. Después, todo lo demás.

Retomo este artículo, hoy, 18 de Marzo. Un miércoles previo a un puente. Un día nublado, con lluvia, agua-nieve, frío y viento. Amenazando con ser un puente realmente desapacible. Veremos.

Como primera moraleja: las cosas cambian tan rápido como el tiempo atmosférico. Lo importante; saber predecirlo.

Mi intención inicial era lanzarme hacia una reflexión previa al rosario de elecciones que tendremos de aquí a Navidades.

Ahora no sabría decir cuál es la intención principal, pero sí que debo escribir puesto que mi mente no para de pensar y necesito desalojar conocimiento, contenido y emoción.

Elecciones:
Panorama

Me canso de leer interpretaciones, posicionamientos, ideas, planteamientos, discusiones, insultos, rupturas, pactos, coaliciones, primarias, corrupciones y tantas otras cosas que no paran de bombardearnos de forma sistemática y sin contemplaciones.

Además cada uno desde su propia atalaya de la verdad incontestable. (lo cual no deja de ser paradójico cuando la mayor parte de las verdades de nuestro tiempo se fundamentan en lo relativo de lo que pensábamos inmutable. Ver Teoría de la relatividad de Einstein)

Y a esto le sumamos el posicionamiento insultante de algunos medios de comunicación, más bien diría de desinformación, en los que los datos y las informaciones se presentan de forma, cada día, más sesgada.

Con todo, creo que esto es la muestra de lo que piensan de nosotros, los ciudadanos, los políticos y sociólogos actuales. Tontos de remate.

No sé si por historia o por incultura, se piensan que las personas nos “chupamos el dedo” y que esto de las redes sociales es solo un fenómeno como el “sálvame”, divertido y poco útil.

En mi opinión no se dan cuenta de que el acceso a la información y su ratificación está al alcance de cualquiera y que no hay mayor “enfado” que el que te “coges” cuando lees la misma noticia desde diversos puntos de vista, obligándote, en el mejor de los casos, a ir a la fuente (p.e. INE, INSS; etc) y leer por ti mismo los datos que ahí se presentan.

Mentir, lo que se dice mentir, no se miente. Pero manipular, sesgar y presentar una realidad deformada se está convirtiendo en el deporte nacional. Y cuanto más tiempo pasa, más deformada la presentan. No sé si con el objetivo de hacerla cada vez más inverosímil y que por esa “machaconería” en presentarla se convierta en verosímil. Pero no creo que los que piensan en estas cosas lleguen a tanto.

Bueno, y a la vista está, por ejemplo, que la gran política que se esperaban algunos en respuesta a la situación que se plantea en España no solo no ha aparecido sino que se ha escondido en el lugar más recóndito de nuestra sociedad.

Pronósticos:

Al final, y desgraciadamente, se están cumpliendo casi todos los pronósticos que hice desde aquí en el artículo, “Letra pequeña”.

Se consolidan los datos de las elecciones europeas, los fenómenos populistas amenazan, seriamente con gobernar y la reacción del “establishment” es la que propuse en aquella reflexión ficción: más madera, más sesgos, pocas o ninguna reforma, cambio de caras (como mucho) y confianza en el “miedo”.

En mi opinión, un flaco favor para el conjunto de los ciudadanos.

El maquillaje de los grandes partidos (unos más que otros) y la puesta en marcha de todo el aparato del estado para infligir el miedo y el descrédito de las opciones que abanderan esa ruptura del sistema, se está viendo inútil.

Inútil porque lo que verdaderamente ha cambiado es la sociedad. Tal y como decía en el artículo anteriormente mencionado, lo que hoy necesitan las personas son estructuras democráticas que respondan a los retos de ahora.

Y esas estructuras no son las que ofrecen los partidos políticos. Puesto que ellos, y no otros, son los que viven bajo ellas y los que a su vez las alimentan de forma permanente.

El dato que me permite pensar así tiene que ver con el fenómeno de las opciones alternativas, surgidas (en teoría) de la nada y de las cuales hace poco más o menos un año, ni se hablaba (ceguera y sordera extrema).

En mi opinión, la circunstancia que se ha dado entorno a Podemos y Ciudadanos son realmente excepcionales, puesto que ambas opciones parten de un mismo supuesto: ruptura del estatus quo imperante.

Además, surgen otros movimientos, en el ala derecha del PP (VOX) que comienzan a generar un poso a analizar.

Datos:

Volviendo al argumento que quería expresar, me centraré en los datos a los que todos los ciudadanos tenemos acceso: CIS.

·         La sociedad española se muestra ampliamente de Centro Izquierda o Izquierda (cerca de un 80%)
·         Solamente un 20% se considera de Centro Derecha o Derecha

·         Hace algo más de un año, (Julio 2013), el CIS daba los siguientes datos:
o   PP: 32,5%
o   PSOE: 27,2%
o   IU:11,5%
o   UPyD: 8,8%
o   No sabe / No Contesta: 22%
o   Abstención: 24%
·         En la encuesta de Octubre de 2014 nos aportan los siguientes datos:
o   PP: 27,5%
o   PSOE: 23,9%
o   IU: 4,8%
o   UPyD: 4,1%
o   Podemos: 22,5%
o   No sabe / No Contesta: 21,9%
o   Abstención: 15%
·         En Enero del 2015 nos informan de lo siguiente:
o   PP:27,3%
o   PSOE: 22,2%
o   Podemos: 23,9%
o   IU: 5,2%
o   UPyD: 4,6%
o   No sabe / No contesta: cerca del 21%
o   Abstención: aproximadamente otro 15%

Sin entrar a dilucidar y analizar más datos, a vuela pluma podemos concluir:

1.      PP y PSOE rozan sus mínimos electorales a tenor del estancamiento en su caída. En el caso del PP pierde 13 puntos respecto de las generales de 2011

2.      Podemos se consolida con los nuevos votantes que se incorporan a ejercer su derecho al voto (tras no hacerlo a lo largo de muchos años) así como del 6% que pierde IU y los que se deja UPyD por el camino (más votantes del PSOE desencantados)

3.      Si nos fijamos en la historia de las encuestas, vemos que aun apareciendo Podemos, existe casi un 20% del electorado (seguramente de Centro) que no manifiesta su voto (diciendo que no sabe o no contesta)

4.      En resumen, Podemos sube y surge gracias a la movilización del electorado de Izquierda y Centro Izquierda, a costa de IU, PSOE y UPyD

5.      Sin embargo queda un espacio donde más del 20% de los electores a Enero de 2015 no manifiestan a qué carta quedarse

Con estas ideas se puede llegar a la reflexión sensata de que si Ciudadanos irrumpe en el panorama electoral, es a costa de la desafección producida en electorado de Centro (aproximadamente un 20% de la población) que casualmente coincide con el 20% – 21% de personas que no han mostrado su voto expresando un No sabe / No contesta.

Al igual que con el fenómeno de Podemos. Ciudadanos surge como alternativa clara y consolidada de acuerdo al cambio de “mentalidad” del votante, del ciudadano español.

Las personas que se sitúan en el Centro exacto del espectro político, son a su vez las que más espíritu crítico han mostrado desde hace más de un quinquenio y las que más traicionadas se han sentido por el incumplimiento constante del programa electoral del Partido Popular.

Hasta la fecha, estas personas no tenían una referencia a la que “agarrarse” para mostrar su predilección por “otra forma de hacer política”. Ahora, Ciudadanos ha recogido y recogerá esa necesidad y la rentabilizará, sí o sí, con votos en las urnas.

Caso aparte: VOX

Con respecto a VOX es curiosa su aparición como escisión del PP y a la derecha del mismo. Parece más un intento por ser un barco salvavidas que por ser una verdadera alternativa al "padre”. ¿Por qué digo esto?. Básicamente porque el electorado que se sitúa en la derecha del PP suma entre un 10 y un 11 por ciento.

En mi opinión el momento de VOX no es ahora, sino que aparecerá con fuerza cuando dentro del PP se desaten las verdaderas luchas por el poder y/o se dé la circunstancia de que Ciudadanos defraude a la ciudadanía de Centro Derecha que pudo depositar su voto de confianza en este partido.

Es posible que esta formación política pueda “recoger” a los damnificados con el fin de construir una verdadera alternativa al Partido Popular (en el ámbito del Centro Derecha).

A mi modo de ver, y por cerrar esta cuestión, VOX todavía no recoge el descontento que se sitúa a la derecha del PP puesto que son ciudadanos que por ser conservadores les cuesta mucho más cambiar el voto. (y no porque sea un eufemismo sino porque es un elemento de coherencia ideológica)

Aun así resulta sorprendente escuchar a personas del PP comentar públicamente que VOX es una alternativa más en este panorama. No entiendo muy bien por qué se saca a este partido y se le hace una campaña que en principio no beneficiaría al PP, dado que los votos que “pescarían” se situarían en el caladero de la derecha en el cual solo pesca el Partido Popular.

¿Hasta qué punto Podemos y Ciudadanos son vinos espumosos?

En mi opinión, existe un 40% de la ciudadanía que ha dado carta de naturaleza al cambio de sistema. A otra forma de hacer política.

Esto supone que aquellos partidos que se identifican con la “antigua” forma de afrontar la política no pueden recoger votos de esos caladeros, estancándose (tal y como refleja el CIS) en unos valores que se circunscriben a su electorado más fiel.

Por esta razón, Podemos y Ciudadanos, a corto plazo no se desinflarán (independientemente de lo que ocurra) puesto que no hay alternativas en los espacios ideológicos en los que se mueven que puedan competir por los votos que pudieran llegar a obtener en las próximas convocatorias electorales.

¿A qué riesgos se enfrentan Podemos y Ciudadanos?

Al escenario Post-Electoral en el que pueden caer en la trampa de entrar en el sistema de partidos a través o mediante coaliciones de gobierno o apoyos puntuales.

Esta situación les postraría frente a su electorado como “un partido más de la casta”, habiendo liquidado su diferenciación y aportación de valor.

Desde luego que estos partidos deben empezar a pensar en la estrategia después de las elecciones y si tuvieran vocación de gobernar (y de ganar) estoy convencido de que no se avendrán (hasta después de las generales) a pactos con los dos principales rivales (PSOE y PP).

¿Es extrapolable, todo lo expuesto, a nivel municipal y autonómico?

Salvando las distancias geográficas, históricas y culturales, parece que el trasfondo del cambio de sistema político está presente en todas las regiones de España.

Aunque hay que añadir a continuación que no se encuentra ni el mismo nivel de intensidad ni con la misma presencia en unas regiones que en otras.

Esta sensación o necesidad de cambio se traducirá en la aparición de estas dos nuevas fuerzas políticas (Podemos y Ciudadanos) con mayor presencia, no me cabe la menor duda, en las capitales más pobladas.

Es difícil predecir en qué comunidades sí y en cuáles no, pero también considero que aquellas comunidades autónomas en las que la población sea menos rural (y su peso sea menor) tendrán una mayor representatividad (Podemos y Ciudadanos).

En cambio, en aquellas en las que la población rural sea importante o si la región es demasiado pequeña, el impacto relativo de las nuevas formaciones no será tan “sorprendente” comparativamente hablando con las más pobladas o más “ciudadanizadas”.

Por tanto, Madrid, Valencia, Sevilla, Barcelona, Móstoles, etc serán ayuntamientos en los que los resultados anticiparán el dibujo electoral general de la nación.

Sin embargo, ciudades más pequeñas como Soria, Talavera de la Reina, Cuenca, Logroño, dependerán del prestigio de las personas, los intereses de los colectivos y finalmente de la influencia del ambiente que se vive a nivel nacional.

Con respecto a las autonomías, está claro que la batalla más clara es Madrid, Valencia, Castilla la Mancha y Aragón puesto que son espacios con mucha capacidad para reflejar el estado de opinión nacional.

Por el contrario, la Rioja, Murcia, Cantabria, Melilla, Ceuta, etc, son comunidades o ciudades autónomas que por su tamaño o situación política anticipan un menor impacto (en cuanto a Podemos, Ciudadanos, etc).

En resumen:

He tratado de contar lo mejor posible un pensamiento, unas ideas, que creo pueden ser razonables y sensatas.

Pensar que Podemos se desinfla o que Ciudadanos crece a costa de Podemos, es, en mi opinión un análisis superficial y algo alejado de la realidad.

Por otro lado, basta con mirar el histórico de las encuestas del CIS para darse cuenta del problema en el que están los partidos de carácter tradicional, dado que el deseo de cambio es profundo y estructural. Ha calado de forma longitudinal y afecta, casi, al 40% de los votantes.

En este sentido, si las estructuras de los partidos no cambian y dan claros signos de “refundación” va a ser difícil reconducir la situación, puesto que si Podemos y Ciudadanos “fallan” a sus votantes, aparecerán, seguramente, nuevas opciones que catalicen ese deseo de cambio del sistema.

Entre ellas, cabe destacar la incipiente y latente figura de VOX, el cual puede tener su oportunidad después de las elecciones generales de 2015.

Pronosticar hoy, un resultado en cualquiera de las elecciones que se presentan a continuación (municipales, autonómicas (andaluzas primero)) es poco menos que un ejercicio de “videncia”. Solo me atrevo a decir que en las grandes capitales, el fenómeno de cambio se verá en toda su intensidad (modulada en función del histórico previo de votos y tendencia ideológica) a diferencia de los núcleos rurales o menos poblados, donde la “tradición” seguirá siendo “predominante”.


En cuanto a las comunidades autónomas, podemos aplicar el mismo concepto anteriormente expuesto con la salvedad de que la elección no depende tanto de las personas que se presentan (del grado de ruralidad y de densidad de población) sino de las siglas que llevan por bandera. Siendo más probable un panorama político post-electoral más aproximado al espíritu de las encuestas del CIS.

lunes, 23 de febrero de 2015

Quien conoce, entiende. Quien entiende, soluciona.

23 de Febrero de 2015, día nublado, cierta sensación de frío, y aniversario del golpe de estado.

Hoy no tenía pensado escribir nada en particular. De hecho, venía pensando que hacía tiempo que no compartía experiencias o ideas acerca de determinadas áreas de trabajo de la función de recursos humanos.

Es complicado hacerlo cada vez que uno quiere o se planifica. No es que no haya materia, la hay y mucha, el problema reside en las ganas, la motivación y la voluntad para hacerlo.

Tras leer un artículo de José Antonio Marina, en el que recupera el vocablo: “voluntad”, debo reconocer que me ha espoleado a escribir y compartir un pensamiento que me viene rondando la cabeza desde hace tiempo.

Creo que ya lo he mencionado en alguna ocasión,  (aunque soy de la opinión que repetir y repetir no es sano) pero sí que es cierto que después de muchos años dedicado a la gestión de personas te das cuenta de cuántos conceptos y constructos utilizamos sin saber realmente el para qué, por qué y cómo (entre otros interrogantes).

Cuando hablamos del desarrollo de las personas y en un departamento de recursos humanos lo separamos de formación es, en mi opinión, algo incomprensible. Si queremos dividir en áreas de trabajo nuestra función, deberíamos tener en cuenta aquellas que no son parte de un proceso completo, sino que son el proceso en sí.

Bueno, con esto, quiero decir que muchas veces nos olvidamos de lo verdaderamente importante, porque en realidad no entendemos lo que es importante.

Y esto viene, en mi opinión, intrínsecamente determinado por lo que en sí mismo no conocemos o no sabemos.

La ignorancia es el factor de indeterminación que produce más determinación.

¿Quiere decir esto que mi función, la de recursos humanos, está plagada de ignorantes determinados?

La respuesta, aunque suene raro, no la tengo. Pienso que en todas las profesiones y en todas las áreas de conocimiento, se tiende a generalizar, crear atajos, automatismos, y poco o muy poco a pensar o entender el por qué, para qué y cómo de las cosas (entre otros interrogantes importantes).

Es muy fácil encontrar personas hablando del “talento” sin saber definirlo. Otras, conversar sobre formación sin conocer cuáles son los procesos de aprendizaje. E incluso, personas, que sin la debida capacitación, se ejerciten como “perfectos” adiestradores de colectivos ávidos de conocimientos.

En mi opinión, en el mundo del aquí, ahora y ya, tendemos a automatizar todo nuestro trabajo, sin entender muy bien el para qué o el por qué hago las cosas de determinada manera. Me recuerda mucho a las teorías clásicas de las organizaciones, a la desindividuación producida por el trabajo en cadena.

Esto que parece un chiste, a mí me resulta muy peligroso en un departamento de recursos humanos.

¿Cuántas personas reconocen que de su paso por la “Academia” no se acuerdan de nada? ¿ o cuántos de los que hoy llevan políticas de desarrollo de personas no reúnen los conocimientos básicos necesarios sobre el ser humano?.

En mi opinión son muchas las personas que no conocen a fondo al ser humano: sus mecanismos de funcionamiento, el por qué de su naturaleza, la psicología social más elemental, las teorías del aprendizaje, el análisis de conducta, etc..

Tampoco creo que sean legión los que entienden el para qué de las herramientas que se utilizan para ejercer la profesión (competencias, test psicométricos, role-play, gamificación, etc), de dónde vienen, cómo surgieron, qué objetivo tenían, con qué finalidad se industrializaron, quiénes las crearon, qué constructo teórico las sustentan, para qué colectivos son adecuadas, qué podemos esperar de ellas…

En resumen..

Yo no soy un erudito, y tampoco lo pretendo. De hecho me considero una persona más de todas aquellas que salieron en el año 2.000 de la Facultad de Psicología.

Solo quiero que cuando se hable de gestionar personas, sepamos qué es una persona. Qué aspectos la caracterizan. Qué procesos de conocimiento, percepción, atención, memoria, subyacen al entendimiento. Qué son las emociones. Qué es la voluntad. Qué es la motivación. Qué es el ser social. Cómo aprende. Por qué aprende. De qué modo.

Son tantos interrogantes que creo poder afirmar que no cualquier persona puede y debe liderar un proyecto de recursos humanos. Olvidar todos esos ques, es olvidar aquello por y para lo que estamos trabajando: las personas.

Difícilmente seremos capaces de aumentar el compromiso de nuestros trabajadores si en nuestra organización no tenemos a nadie que sepa las respuestas a todas esas preguntas.

Más difícil todavía será transmitir y desarrollar conocimientos  en la organización si nos limitamos a no entender cómo y por qué se aprende.

Sinceramente, creo que de ahí viene el “fracaso” de los departamentos de recursos humanos que algunos “cacarean” a los cuatro vientos.

Si confiáramos más en los profesionales que demuestran saber qué es un ser humano, quizás estaríamos invirtiendo la mejor cantidad de dinero y tiempo que jamás hayamos podido imaginar.

Alguien que conoce, suele entender, y quien entiende, suele ser capaz de mejorar las cosas, para sí y para su entorno. Si alguna pata de esta ecuación, falla, falla toda la ecuación.

Por tanto, crear departamentos, direcciones o responsabilidades que tengan que ver con la gestión y el desarrollo de las personas, deben ir acompañadas del liderazgo adecuado, pasando por un perfil claramente humanista, donde el conocimiento del ser humano (desde su aspecto más intrínseco hasta su aparente superficialidad) sea profundo, real y aplicado.


En mi opinión un máster no cubre esta necesidad. Solo una trayectoria profesional y educativa centrada en las personas y el conocimiento profundo del ser humano pueden garantizar el desarrollo de políticas de recursos humanos verdaderamente sustentadas en el conocimiento y en la respuesta a los interrogantes que cada día nos encontramos en foros, seminarios, etc.

viernes, 30 de enero de 2015

Nos guste o no, esto es lo que hay

30 de Enero de 2015. Día nublado, ventoso y amenazando lluvia. Llevamos un mes de Enero lleno de sobresaltos meteorológicos y previsiones incumplidas. Dijeron que íbamos a tener nieve y no nevó.

En nuestro día a día las cosas siguen más o menos igual. En la calle no veo grandes cambios ni grandes motivaciones. Parece como si la histórica recuperación no estuviera tocando nuestras ventanas. ¿Tendremos una marca que ahuyente tal suerte?.

En España, que es donde vivo, resuenan con fuerza las opiniones fundadas de los tertulianos, periodistas y expertos acerca de lo que vamos a vivir y sentir en este año profundamente electoral.

No hay telediario que se precie, sea del signo que sea, pongas la tele en el canal que la pongas, que no hable de lo mismo día tras día. Además con muy poca imaginación.

Eso sí, cada uno desde su particular atalaya de intereses particulares y partidistas. A veces da miedo observar cómo se dan noticias (mejor dicho, editoriales) realmente tendenciosas y en las que se demuestra el poco respeto a la inteligencia del ciudadano medio español. Es cierto, muchos no tienen estudios superiores pero si de una cosa saben las personas es sobre sus propias cosas.

Tengo la fea costumbre de intentar realizar balances, de hecho cada año, por estas fechas, escribo un artículo súper completo sobre las previsiones y tendencias que creo merece la pena resaltar de cara al año que comienza (mejor dicho, que acaba de comenzar).

En esta ocasión, esa tarea la dejo para más adelante. No sé si es que me estoy convirtiendo en un ser más simple o es que cada vez me cuesta más entender lo que ocurre a mi alrededor. Me inclino a pensar que con el paso de los años soy más viejo y menos ágil de pensamiento.

Hoy solo pretendo esbozar unas pocas ideas nada presuntuosas, llenas de incertidumbre y pasión. 

Ideas:

1.      Los gigantes con pies de barro comienzan a tambalearse seriamente.
2.      Las alternativas toman cada vez más protagonismo y el sistema comienza a reaccionar.
3.      La situación económica en sus grandes magnitudes comienza a mejorar.
    o   Pero esta mejora no aporta, de momento, datos     suficientes como para despejar todas las incógnitas que se han venido planteando en los últimos años (deuda, paro estructural,etc).
4.      Aparecen nuevas variables que alteran el escenario económico: una bajada inesperada del precio del crudo, la aprobación del QE europeo (que engorda aún más la burbuja de deuda), un riesgo claro a partir de 2016 de hiper-inflación, etc.
5.      Nos enfrentamos a un año 2015 sin reformas ni control del gasto. Es año electoral.
    o   Como hemos visto la única que no se ha desapalancado en esta crisis ha sido la administración pública. (principal error de las políticas del gobierno)
6.      Es probable que los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas se vean ingobernables a consecuencia de la atomización y reparto del poder.
    o   En muchas ciudades y comunidades se acabará gobernando en minoría en espera de las elecciones generales. (primer test: Andalucía)
7.      El desafío soberanista tiene una cita electoral en Septiembre, dejando sin aliento al resto de España.
    o   En función del resultado de las autonómicas y municipales podríamos encontrarnos la extraña paradoja de que “Podemos” se convierta en la única esperanza de los no soberanistas. Toda una “broma” para los partidos tradicionalmente españolistas.
8.      Y finalmente llegan las Generales. Toda una incógnita derivada y en función de todos y cada uno de los resultados cosechados en la gymkana electoral más grande y perturbadora de nuestra historia.
    o   Es increíble que este país se dé a sí mismo la capacidad de perder un año entero celebrando comicios electorales.

Conclusión:

Con todo esto, lo único que se me ocurre pensar es en la inestabilidad, interinidad y temporalidad con la que vamos a enfrentar, este, nuestro gran año de la recuperación. No sé de qué modo alguien puede predecir que puede acontecer sin tener grandes dotes de vidente o pitoniso.

En mi opinión, no sería capaz de lanzar ninguna previsión puesto que todo está supeditado a fenómenos externos que van a ir determinando, al estilo de lo que sucede en los libros de “elige tu aventura”, por qué camino más probable vamos a transitar.

Consuelo: que gracias a la UE las grandes magnitudes económicas no parece que puedan variar mucho a consecuencia de los movimientos políticos en España. A corto plazo, claro.

Miedo: a un país ingobernable, a un rumbo sin política o a una política sin rumbo, a la burbuja de deuda, a lo que pueda acontecer en el año 2016 (y a todos los vencimientos a los que nos veremos expuestos desde ese momento) y sobre todo, a que los partidos políticos no sepan interpretar lo que la sociedad les está pidiendo.

Desde mi pequeña Atalaya de Internet, les pediría, tanto al PSOE como al PP que hagan un esfuerzo por entender lo que la sociedad les pide. Yo creo que ningún ciudadano en su sano juicio puede pensar o piensa que estos partidos deban desaparecer, pero sí que creen que son organizaciones con estructuras del pasado en una sociedad donde el futuro es presente.

Reflexión: la transparencia, la democracia interna, la movilidad de los cargos, la limitación de mandatos, la compatibilidad de profesiones, las circunscripciones electorales, la financiación de su actividad, la democracia directa, nuevas tecnologías, etc, son posiciones políticas, sociales e ideológicas del presente más inmediato.

Si los partidos no transitan por sí mismos hacia su renovación interna: de estructuras, cuadros y formas de participación, posiblemente sea la sociedad la que los aparte y acabe eligiendo nuevas formas de hacer política. Nos gusten o no.

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