lunes, 25 de noviembre de 2013

Alianza Popular; un renacimiento a la vuelta de la esquina

Hace más de dos décadas José María Aznar tomó el control de la antigua Alianza Popular y se propuso liderarlo y llevarlo hacia el Centro político. Un viaje que no estuvo exento de dificultades y que procuró integrar todas las sensibilidades ideológicas del centro derecha español.

Liberales, democristianos, conservadores, reformistas, centristas de Adolfo Suárez, y un sinfín de tendencias se dieron cita con éxito en las elecciones de 1.996. En ese momento, el Centro-Derecha español consiguió unirse, aspirar con solvencia a la presidencia del gobierno y llegar a ella tras un pacto con los nacionalistas catalanes y vascos (entre otros).
Durante los años de Aznar como presidente del gobierno, el PP, que así se le denominó a la concentración del centro derecha español en el congreso de re-fundación de Alianza Popular (allá por los principios del año 90), consolidó su proyecto político y vertebró de forma cohesionada y sin fisuras al espectro político conservador, liberal y de centro.

Hubo intentos de escisión por aquellos que consideraron “débil” al nuevo Alianza Popular, a saber; el diputado Ramallo y algunas personas más, que finalmente no tuvieron éxito.
Otros, iniciaron aventuras regionalistas, como el PRIM (el partido regionalista independiente de Madrid), y últimamente, algunos, incluso se han atrevido con distintas plataformas ciudadanas como la del ayuntamiento de Torrelodones (apoyada por un Ex Senador del PP), también, en la comunidad de Madrid.

Pero el artículo que ahora construyo  tiene que ver con sucesos, a mi modo de ver preocupantes, que pueden dejar entrever la ruptura de la unidad en el Centro Derecha Español.
Las escisiones o intentos de algunos en las épocas pasadas o no tuvieron éxito o si lo tuvieron lo hicieron en un recorrido temporal relativamente corto (probablemente lo suficiente como para “colmar” el apetito político de los rupturistas).

Hoy en día, el “caldo de cultivo” es propicio para que alguna aventura de estas características tenga éxito y fragmente el Centro Derecha.

La desafección política provocada por la acción del gobierno a través del incumplimiento de su programa electoral (justificado o no, el programa es percibido por el militante y votante del PP como un contrato y su quebranto puede significar la desaparición de la confianza) y las sucesivas declaraciones poco contundentes, a juicio de algunos, sobre temas tan candentes como; Cataluña, ETA, y otros temas algo menos relevantes, dan como resultado un “caldo de cultivo” propicio para que estas iniciativas puedan llegar a buen puerto.
Es más, el experimento de Ciudadanos en Cataluña, ha demostrado que un partido político puede disputarle el “caladero” electoral, de igual a igual, al Partido Popular.

Bien, con todo, hoy nos hemos levantado con la baja voluntaria de Santiago Abascal, militante, Ex Diputado del PP y fundador de DENAES (Fundación orientada hacia la defensa de la nación española).

Esta baja se suma al discurso encendido de Alejo Vidal-Quadras, otrora líder del PP Catalán que obtuvo los mejores resultados de la historia de este partido en aquella Comunidad y que defiende un cambio en la política del gobierno.

El discurso que estos dirigentes enarbolan se podría tildar de “recuperación de valores” del centro derecha español, aunque pone especial énfasis en “la unidad de España, el carácter reformista, y el liberalismo económico” que fueron identidad propia del PP a instancias del equipo de Aznar allá por la década de los 90.
Critican la inacción de muchos dirigentes que en “la sombra” critican y promulgan la necesidad de un cambio interno en el PP.

Entre esos dirigentes que hablan pero que no actúan, según algunos correligionarios de Alejo Vidal y Santi Abascal, se encuentra Da. Esperanza Aguirre, la cual, tras el “famoso” paso a atrás, se muestra y se posiciona pero en realidad “no se mueve”.
Esta corriente de opinión, liderada por Alejo Vidal-Quadras, Santiago Abascal y algunos históricos del PP y de Alianza Popular, ha comunicado a la dirección nacional del PP sus temores y disensiones en torno a la acción de gobierno del partido. Mediante cartas y escritos han puesto de manifiesto su disconfort dentro de esta organización política, e incluso, han materializado dicho sentimiento convocando actos y eventos fuera de la disciplina del PP pero contando y movilizando a los militantes del PP.
Está claro que estos movimientos no son “gratuitos” y que convocar a afiliados del Partido Popular a un acto donde se “habla” de “ruptura”, “ultimátum”, y un largo etcétera de verbos que significan separación pone, a quién más y a quién menos, sobreaviso ante esta situación.

Creo que la dirección del PP lo sabe, es muy consciente de este movimiento, y creo que ellos creen que la mejor acción es la inacción.
Con este panorama donde nos encontramos con la plataforma de “Ciudadanos” queriendo abrir brecha a nivel nacional; a la Sociedad Civil de Mario Conde intentando penetrar en la sociedad; y por último, vemos con expectación estos movimientos internos en el PP que probablemente producirán, en mi opinión, la escisión del ala más conservadora del Centro Derecha, nos enfrentamos a una situación de inestabilidad política futura de dimensiones incalculables.

Alguna de estas opciones, por no decir todas, abandera las primarias y la democratización interna de los partidos. Este mensaje va directamente dirigido hacia todos los desafectos que ven en los partidos, y en este caso en el PP, a cuadros estables, inflexibles, en los que los sénior se jubilan en la silla y los junior entran sin la menor experiencia (caso flagrante el del ayuntamiento de Madrid) provocando un “tapón” del talento en el que los “mejores”, tal y como le gustaba decir a Jose María Aznar, no se encuentran dentro de los cuadros dirigentes.
Con este escenario, pienso que aparecerá una alternativa política escindida del PP, a la derecha del PP, con los valores de Alianza Popular, y con posibles adhesiones realmente sorprendentes.

Lo malo de todo esto, es que por mucho que se anuncie y que se sepa que va a ocurrir, la inacción suele ser la receta “modo automático” que los partidos suelen aplicar. No sé si en este caso surtirá efecto.
Quién nos dice que el Partido Liberal o el PDP no podrían volver?.

Sinceramente, que el PSOE y el PP atraviesen por sendas crisis de identidad, es tan grave o más que España cuestione su propia unidad. Bajo mi punto de vista, no es bueno que un país esté a merced de pactos multilaterales en los que prima el interés personal sobre el general.
Un parlamento fragmentado, un centro derecha dividido, puede dar como resultado la ingobernabilidad del país. Harían bien los dos grandes partidos en empezar a escuchar a la sociedad y reformar, para empezar, sus propias estructuras.

Los congresos a la búlgara (acabamos de asistir a la “heredera” del trono de “Griñán”), la perpetuidad en la dedicación a lo público (no puede ser que un señor o señora no haya conocido actividad privada en toda su vida laboral), y el clientelismo o “red de intereses creados” generan corrupción (a la vista está que salpica a sindicatos y partidos con macro-estructuras, cuasi hereditarias, etc) y desafección entre los ciudadanos.
En mi opinión, los cambios tecnológicos, las redes sociales, la forma en la que nos relacionamos, están cambiando las personas en su forma de pensar y percibir el entorno. Hoy vivimos conectados, colaborando de forma activa, donde la opinión cuenta, donde el individuo participa, donde se siente escuchado por “el mundo” a través de la red.

Estos cambios, han configurado un “nuevo ser humano” que busca en la participación al instante, su forma de vida, y la política no puede ser ajena a esto.
Creo que las macroestructuras en cualquier organización humana, jerarquizadas y burocratizadas, desaparecerán, para convertirse en conexiones, más o menos horizontales, donde la interlocución esté al mismo nivel. Donde el instante inmediato marque la rutina.

Hay que empezar por algo: modifiquen de una vez la ley electoral, ábranse a la participación ciudadana, inserten nuevas formas de colaboración, cuenten con las personas, mueven a sus cuadros, abran paso al talento, dejen abiertos los oídos y escuchen. Introduzcan la tecnología.

Sencillamente apuesten por una democracia participativa porque la sociedad lo demanda.
Creo, sinceramente, que nos enfrentamos a una de las peores crisis de nuestra democracia; primero fue la económica y ahora toca la social.

Jesus Garcia Mingorance

 

 

 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El liderazgo en las organizaciones: tendencias en un estudio global

He tenido la ocasión de participar en un evento organizado por @AEDIPECentro, en el cual, Right Management presentaba un informe sobre la situación del Liderazgo en las organizaciones a nivel mundial.

Como primeros titulares lanzaron la siguiente idea: para potenciar y trabajar el liderazgo en nuestras empresas, debemos comenzar a realizarlo de una forma “holística” y “personalizada”, desterrando programas generales de desarrollo directivo.

En este sentido, nos dejaron otro titular que creo muy interesante: las empresas, a lo largo y ancho del mundo, ponen como “excusa” para no implementar nuevos programas o  estrategias de desarrollo; el aumento de costes y del tiempo de ocupación que suponen estos programas.

No es de extrañar que en los resultados de este informe se obtengan esos dos titulares, puesto que nos estamos moviendo en un entorno de crisis global, donde las cuestiones que no son “core” del negocio pasan a un segundo plano y la visión más extendida en la gestión de las organizaciones se centra en el control del margen de beneficios a través de la palanca de los costes.

Por otra parte, el estudio que han presentado, nos dice varias cosas interesantes (y que creo nos encontramos día a día en las organizaciones):

1º.- La mitad de las empresas creen que sus directiv@s y emplead@s no están preparados para afrontar los retos del negocio en los próximos 12 a 24 meses

2º.- Para conseguir revertir esta situación el 78% de las empresas a nivel mundial consideran que primero deben identificar a los emplead@s que destacan por su rendimiento (no por su potencial)

3º.- Con el objetivo de entrenarles mediante experiencias (simulaciones y movilidad internacional) y capacitaciones en habilidades/contenidos/etc y obtener personas preparadas para afrontar los retos del futuro (no como en la actualidad)

4º.- Sin embargo, aunque dicen que más del 40% de las empresas creen que los planes de sucesión son claves o serán claves en su organización, solo el 25% los tiene desarrollados (y habría que ver cuántos los tienen implementados) SIC

5º.- En otro orden de cosas, las organizaciones consideran que el líder de hoy debe poseer las siguientes características: orientado al cambio, visión global, actitud colaborativa, integridad e influencia. Eso sí, todo ello mediatizado por la selección que se hace de estos líderes; su rendimiento (resultados de negocio por encima de su potencialidad)

6º.- En cuanto al futuro, ven al líder (sobre todo en Europa) como: orientado al cambio, visión global, capaz de retener y desarrollar, creativo y ágil en el aprendizaje. Por tanto, podemos inferir que en la actualidad, los programas que trabajan el liderazgo en las organizaciones no están alineados con lo que las propias organizaciones piensan que pueden necesitar en el futuro. Absolutamente congruente con la idea de que más del 50% de las empresas no creen que sus directiv@s y emplead@s estén preparados para afrontar los retos de su negocio en los próximos 12 o 24 meses.

7º.- Finalmente en la línea congruente con los datos o pinceladas que acabo de presentar, las organizaciones muestran que el éxito de sus programas de desarrollo se mide a través del impacto en los resultados del negocio a corto plazo (58%), por una mejor retención y desarrollo de los equipos de trabajo (56%), por un mayor compromiso (54%) y por una adecuada promoción interna (52%).

Causa impacto observar como el índice “Satisfacción del cliente” queda en un irrisorio 16% (muy pocas empresas lo utilizan para valorar el éxito de un programa de desarrollo), absolutamente incongruente con las políticas y vocación de las organizaciones: dar satisfacción a quién compra sus productos.

En definitiva, bajo mi punto vista, las organizaciones están centradas en el “aquí y ahora”. El corto plazo dirige sus decisiones. No miden otros impactos que no sean los económicos y la deshumanización del entorno empresarial parece cada vez más evidente.

Si algo nos está dejando esta crisis, en casi todo el mundo, es el concepto global del negocio centrado en el negocio. Olvidando, en mi opinión, que el negocio está construido por personas, consumido por personas y sustentado por personas.

Otro dato realmente impactante y que lo he dejado para el final, tiene que ver con el llamado “Aprendizaje Social”.  Con este concepto, los impulsores del estudio engloban a aquel aprendizaje que se realiza fuera de los entornos normalizados y estandarizados de las empresas; redes sociales, redes corporativas, wikis, mooc’s, etc.

En este sentido, ni el 5% de las organizaciones piensa que debe “pensar” en implementar estrategias que vayan en este sentido. Esto significa que las organizaciones están considerando que las actividades sociales que sus empleados realizan en la “nube” no aportan valor (ni siquiera económico) a la compañía.

Bajo mi punto de vista, las organizaciones no pueden permanecer ajenas ante el cambio de paradigma del aprendizaje motivado por la tecnología. Nuestros cerebros, nuestras actitudes han cambiado, y actualmente no necesitamos interiorizar contenidos, habilidades o estrategias.

En realidad, necesitamos desarrollar redes de conexiones que nos permitan acceder a todo lo que necesito para desempeñar mi trabajo, produciéndose en el camino, un aprendizaje de carácter informal que las organizaciones deberían aprovechar para establecer sus propios ecosistemas sociales y de conocimiento que les permitan atesorar y rentabilizar económicamente todo el conocimiento y la creatividad que lleva, tanto implícita como explícitamente, cada organización.

Me ha sorprendido, de forma muy negativa, el dato que se ha presentado en este aspecto. Cuando se piden lideres globales, con visión, orientados al cambio, colaborativos e influyentes, no podemos “construirlos” sino contamos con las herramientas que hoy en día hacen posible dichas habilidades.

Las estrategias clásicas de formación e implementación de culturas organizativas, bajo mi punto vista están dejando paso a Ecosistemas Sociales y de Conocimiento que se construyen a sí mismos, entrenan a los individuos de forma constante, y producen los líderes que cada organización necesita.

Si desde las organizaciones, consentimos quedarnos fuera de esta realidad, seguramente habremos firmado nuestra propia defunción a medio o largo plazo.

Jesús Garcia Mingorance

P.D. No he podido encontrar el estudio para ponerlo a vuestra disposición. En cuanto lo tenga, pongo el link para descargarlo¡¡

P.D.2. En este link tenéis la noticia publicada en @AedipeCentro http://www.aedipecentro.org/fotografia-mundial-del-liderazgo-2/

 

lunes, 28 de octubre de 2013

Carta abierta a mi hija Paula; “se lo debemos todo, descansen en paz”

Hola Paula, solo tienes 3 meses y esta es la segunda carta que te escribo. No sé si lo leerás algún día, pero como internet es así, estoy seguro de que ahí quedará para que la abras cuando quieras.

Hoy te escribo porque quiero que seas consciente de que vives en España y en esta sociedad porque muchas personas como Miguel Ángel Blanco dieron su vida sin pedir nada a cambio.
Sé que te sonará raro, porque ni yo mismo sé si cuando leas esto podrás entenderlo, pero me conformo con que dediques algún tiempo a reflexionar sobre lo que a continuación te escribo.
Tú sabes muy bien que Papá trabaja por y para las personas. Intenta mejorar sus vidas a través de su trabajo y procura hacer algo bien cada día. Es difícil, pero lo intento. Sabes por qué? Porque quiero que vivas en una sociedad mejor.
Te voy a hablar aunque te parezca aburrido, de la Responsabilidad Social Corporativa. Pues bien, según el Observatorio de la Responsabilidad Corporativa, “la RSC es la forma de conducir los negocios de las empresas  que se caracteriza por tener en cuenta los impactos que todos los aspectos de sus actividades generan sobre sus clientes, empleados, accionistas, comunidades locales, medioambiente y sobre la sociedad en general. Ello implica el cumplimiento obligatorio de la legislación nacional e internacional en el  ámbito social, laboral, medioambiental y de  Derechos Humanos, así como cualquier otra acción voluntaria que la empresa quiera emprender para mejorar la calidad de vida de sus empleados, las comunidades en las que opera y de la sociedad en su conjunto”.

Las organizaciones, con este tipo de políticas, se autoimponen su responsabilidad como agentes que influyen en la sociedad. Asumen su responsabilidad e implementan estrategias que van en la dirección de la mejora social y de su entorno más inmediato.
Este ejemplo de responsabilidad, deberías tomarlo como un ejemplo a seguir por todos y por todas. Desde el ciudadano más común hasta el político más relevante. Nadie debería obviar su responsabilidad social.

Es evidente que la sociedad de hoy (en la que tú tienes 3 meses) ha cambiado, no sé si tiene mucho o nada que ver con la sociedad del franquismo o de la etapa constituyente. En teoría somos los mismos, vivimos en el mismo lugar, hablamos las mismas lenguas, y luchamos cada día por nuestras familias.
Sin embargo, parece que tenemos tendencia a olvidar determinados daños “colaterales” que se han ido produciendo a lo largo de estos casi, 40 años de democracia, y a olvidarnos de cuál es nuestra responsabilidad. (Recuerda Paula que estamos en el año 2013)

Sorprende ver como la sociedad en su conjunto, representada por los partidos políticos, tiene la capacidad de olvidar, de desentenderse de algo que ha contribuido decisivamente a su propio bienestar.
 Es curioso observar como algunos ciudadanos de este país, pasan página sobre cuestiones que demandan responsabilidad social corporativa.

Me río, a veces, querida hija, de la palabrería que se utiliza en contra de las organizaciones, del “daño” que hacen a la sociedad, del “capitalismo” y sus males perniciosos, del gobierno del estado del bienestar, porque esas personas que dicen esas cosas, olvidan fácilmente lo difícil que ha sido llegar hasta aquí y la cantidad incalculable que les debemos a todos los que murieron por España, por su Sociedad y por nuestra Libertad.
Sencillamente hipócrita. Sencillamente terrible. Sencillamente deleznable.

A lo largo de estos casi 40 años de democracia, hemos tenido la oportunidad de cambiar las reglas del juego. La sociedad lo pedía, no por un arrebato de venganza, sino por un deseo de justicia.
No olvides querida hija que aquellos que delinquen son elementos que actúan en contra de la sociedad, y es la sociedad la que debe juzgar con qué pena queda satisfecho su delito. Este principio de Justicia, no se ha respetado de forma sistemática, por miedo?, por hipocresía? , no lo sé, Paula. Simplemente, te puedo decir, que el pueblo habló en muchas ocasiones y los gobiernos miraron hacia otro lado.

40 años son muchos años para cambiar las cosas, es cierto cariño. Como ciudadano me hubiera gustado que me preguntaran, en honor a mi responsabilidad social, qué quería hacer con las penas de los delincuentes, de aquellos que olvidaron un día que eran corresponsables de esta sociedad.
Ahora Paula, tod@s se indignan. Se muestran solidarios y responsables, pero por acción o por omisión han dejado (hemos dejado) que Inés del Río, asesina, salga a la calle, que los violadores de Sandra Palo, salgan a la calle, que el violador más reincidente de la ciudad condal salga a la calle, y que tantos y tantos otros individuos que han cometido actos en contra de nuestra sociedad salgan a la calle.

Paula, “Podrá ser legal, pero no es justo.”
Qué sociedad, con qué reglas del juego, te voy a dejar? Cómo voy a explicarte que personas que fueron condenadas a cientos de años de prisión están en la calle? Qué ejemplo puedes seguir si desde las propias instituciones, con las actitudes y posicionamientos que toman, incitan al incumplimiento de las reglas?

Qué valores puedo enseñarte si desde las instituciones educativas no te exigen respeto y sacrificio? De qué modo podré decirte que España es un país seguro cuando violadores y asesinos salen a la calle con la impunidad y el horror de saber que lo volverán a hacer?
Con qué gesto te digo que los políticos, y ciudadanos, durante más de 40 años “lo dejaron” pasar, y la sangre derramada no sirvió de nada? Cómo podré pedirte que te preocupes de tu entorno, que seas responsable corporativamente hablando, si ni siquiera respetamos a aquellos que dieron la vida por nosotros?

Cómo puedo pedirte que ayudes a tu vecino, si nadie se mueve por cambiar las cosas que vivimos? De qué modo puedo explicarte que tu futuro está en tus manos, si cada vez que alguien promete y no cumple, ni siquiera se sanciona? Cómo puedo decirte que vivimos en un país justo cuando hay niños y niñas que solo pueden hacer una comida diaria, ésta la hacen en sus coles?
 En qué sociedad vivimos que permite recortes a la dependencia, a las vacunas de los lactantes, al pago de medicamentos, a cuestiones tan primitivas que no sabría ni cómo explicar?

Cómo puedo explicarte que nuestros políticos no son corruptos si no hay día que no nos levantemos con un escándalo más, otro más de esto, otro más de aquello? De qué forma te diré que respetes las reglas, si cuando viene el albañil a nuestra casa me espeta aquello de, con “iva” o sin “iva”?
En qué clase de sociedad vivimos que permite excarcelar a terroristas, asesinos múltiples, violadores, asaltantes y ladrones reincidentes? Cómo podemos estar tranquilos ante tal desorden?

Sencillamente no tengo respuestas. Yo también formo parte de esta sociedad, y quizás he contribuido a crearla, pero sé que puedo hacer algo. Desde mi pequeña responsabilidad social corporativa, desde mi pequeño entorno social, puedo hacer algo.
A ti hija mía sólo quiero que veas mi camino. Lleno de dificultades, de injusticias y pesares, pero también lleno de valores.

Valores como la libertad, la igualdad, y la solidaridad. Practicados día a día. Defendiendo aquello en lo que creo. Dando ejemplo, no aceptando injusticias ni delitos.
Paula, hija, si algún día lees esto, puede que no haya conseguido nada, pero hoy, me propongo, firmemente, seguir luchando por aquello en lo que creo. Sin miedo a nada, con la cabeza muy alta, con el corazón, con el alma y con la vida.

Lo hago por todos aquellos que dieron su vida por España, por la libertad y por la democracia. Lo hago porque creo en una sociedad justa, donde el pueblo tenga la palabra.
Lo hago por ti, mi vida. Porque quiero que seas feliz. Porque quiero que seas buena persona.

No todo es dinero, poder o triunfo. Hay mucho más.
Tal y como dijo Javier Fernández Aguado hace unos días frente a un auditórium repleto:

“No todo lo legal es lícito, ni todo lo lícito es legal.”
Por ellos Paula, para que no los olvides, para que estén siempre en tu memoria. Por las víctimas de asesinos, violadores y terroristas. Que dieron su vida por una sociedad más justa.

Obremos en consecuencia.

Un beso.
Jesús García Mingorance
28 de Octubre de 2013.

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