Hola a tod@s,
Me permito el lujo de escribir este post tan pequeño porque quiero compartir con vosotros, la experiencia que he tenido hace unos días en Bélgica.
Hace unas semanas mantuve una discusión con unos amigos acerca de los motivos de la crisis y sobre todo, cómo o de qué manera podríamos salir de ella.
En esa velada, que se alargó hasta la madrugada, me quedé solo defendiendo una postura un tanto peculiar. Yo decía que esta crisis tenía un componente psicológico muy importante. Y ese componente social y psicológico estaba en la raiz de la solución del problema.
A través de esta postura defendía que la herramienta fundamental, en España, del crecimiento, era el consumo. Un consumo interior que había caido, ha caido, a límites cercanos a los años 90.
Esta caída, era todavía más acusada, según mis planteamientos, si tenemos en cuenta que ahora somos unos 5 millones más de personas (o incluso más), viviendo en España. Por tanto,el batacazo del consumo interno es todavía más espectacular.
En este debate, mis postura se centraba en que si desarrollamos estrategias de comunicación en las que infundamos confianza e ilusión en el futuro, podríamos recuperar la senda del crecimiento en poco tiempo.
La postura contrapuesta, sugería que la raíz de la solución del problema se encontraba en la inexistencia de crédito y dinero circulante, y que por esta misma razón las empresas se veían obligadas a no afrontar más proyectos, y a realizar recortes en función de la ausencia de la financiación.
Ellos mantenían, que la herramienta para salir de la crisis, consistía en desbloquear el crédito e insuflar dinero en la economía.
No llegamos a ningún acuerdo.
Toda esta charla, viene a colación debido a que cuando estuve en Bélgica, me di cuenta de la depresión tan enorme que hay en España. Los Belgas, igual que el resto de Europa, sufren esta crisis aderezada con la falta de Gobierno y las continuas divisiones internas y territoriales. Sin embargo, sus ciudadanos trabajan todos los dias, siguen consumiendo y el ambiente que hay en el pais es normal.
Y digo esto porque estuve en las principales ciudades de Bélgica y pude desarrollar una pequeña investigación psicosocial (Ostende, Amberes, Bruselas, Brujas, Gante, etc.)
La crisis financiera en Bélgica es idéntica a la Española, incluso diría que peor, porque la exposición de sus bancos es mayor. Por el contrario, sus cifras de paro y sobre todo, la cifras del consumo interior no habían caído tanto como las españolas. Por qué?.
Al estar dando tumbos por el pais, con un choche alquilado, y muy buen tiempo, me crucé con innumerables españoles que estaban de vacaciones y que gastaban alegremente en unas ciudades infinitamente más caras que cualquiera de nuestro pais.
Si nos paramos y realizamos un muestreo nos encontramos con ciudadanos de toda la geografía nacional, de todos los estratos sociales y con un denominador común; gastar.
Y mi pregunta fue. Por qué no gastan en España? Qué ocurre cuando se sale del pais?
La respuesta es bien sencilla. Normalidad.
Normalidad en las calles. desconexión de los mass media españoles y finalmente, deshinibición.
Como conclusión destacaría dos cosas.
Estas mismas personas, en sus ciudades de origen... cuánto tiempo hace que no consumen?.
Yo no digo que consumiendo internamente, arreglemos la crisis, pero sí que es cierto que el diferencial tan brutal que tenemos con el resto de los socios europeos se reducirá de forma sustancial.
Es cierto que en España cobramos menos, pero las cosas están más baratas.
También es cierto que hay restricción en el crédito, pero en el resto de Europa también.
En España existe un exceso de miedo. Miedo a quedarte en paro, miedo a la bancarrota, miedo a gastar, miedo a no poder pagar, miedo al futuro, miedo por los griegos, miedo pòr los chinos, miedo por los indonesios, miedo por las bolsas, miedo por los mercados, miedo por los bancos, .... , miedo.
Y sin embargo somos más que hace 25 años. Ganamos más. Hay menos tasa de paro. Los tipos de interés están más bajos. y sin embargo, tenemos miedo.
No creeis que una razón muy seria para salir de la crisis es psicológica?
Un saludo.
Jesus Garcia Mingorance
domingo, 6 de noviembre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
OTOÑO ELECTORAL
OTOÑO, ELECTORAL
Dentro de mes y medio nos enfrentamos a unas nuevas elecciones generales, en las cuales, podremos cambiar la forma de hacer política.
Desde mi más humilde punto de vista, creo que todos los españoles, debemos, y tenemos, una responsabilidad para con nuestro pais.
España está sumida en una crisis a todos los niveles, y nosotros, los ciudadanos, debemos tomar el protagonismo y acudir a votar.
En este Otoño electoral, me estoy acordando de cuando fui por primera vez a depositar mi voto en una urna. Fue en el colegio "La Salle", para elegir delegado de curso.
Esta fue la primera vez que tuve contacto con la democracia, directa y participativa.
Con esas edades no se tiene verdadera conciencia de lo que te juegas y cómo te lo estás jugando, dado que no es lo mismo elegir a una persona responsable que al juerguista de turno.
En nuestra política nacional pasa más o menos lo mismo. No es lo mismo votar a unos que a otros. No es lo mismo votar al juerguista de la clase que al empollón.
A mi no me da lo mismo, votar al mentiroso o chistoso, que votar al responsable y callado.
Reduciendolo al máximo, en esta campaña electoral se nos presentan dos modelos de personas, uno carismático y comunicador, juerguista y tramposo, simpático y chistoso, frente a otro señor, aburrido y capaz, empollón y estudioso, sencillo y poco ocurrente.
Sin poner nombres a los candidatos, parece que podríamos encajar a uno y a otro perfectamente, en cada rol. El problema de esto, es que si votamos como niños, elegiremos, no el que más conviene, sino que el que más gracia nos hace. No el que mejor puede hacerlo, sino del que tenemos mejor imagen.
Es curioso, cuando uno observa el discurrir de las encuestas, que si a la gente se le pregunta, quién le cae bien de los dos, sale por abrumadora mayoría, el juerguista, mentiroso, comunicador y simpático.. Por el contrario, cuando se exige elegir en función de las siglas que representan, nos encontramos con que al que se considera aburrido, poco chistoso, empollón y poco comunicador, es el que saca más de 15`puntos de ventaja sobre el carismáticos, chistoso y mentiroso.
Este fenómeno es lo que podríamos llamar disonancia votativa, o lo que es lo mismo, la diferencia entre deber y gustar. Entre lo que debo elegir y lo que me gustaría elegir.
En la sociedad española, es muy palpable como se premia al listillo de turno y al trepa. Así como se denosta al empollón y poco carismático. Esto ocurre desde la época del colegio. La única diferencia, es que los que tenemos derecho al voto, se supone que tenemos el suficiente sentido común como para elegir en base a unos patrones de inteligencia y no en base a unos patrones sociales o de deseabilidad social.
Y todo ello me lleva a pensar, que ni el carismático ha perdido las elecciones, ni el aburrido las ha ganado. Simplemente, estamos frente a dos modelos de campaña y dos tipos de persona absolutamente opuestas.
Quién ganará, dependerá de con qué vote la gente. Si los ciudadanos votamos como si estuviéramos todavía en el colegio, ganará el candidato carismático, chistoso y comunicador... Pero si votamos como si fuéramos personas de provecho e inteligentes, votaríamos al empollón y poco comunicador. Porque en definitiva lo que interesa no es "pasarlo bien" sino conseguir llegar a cuestionarme si quiero pasármelo bien.
Salu2
Dentro de mes y medio nos enfrentamos a unas nuevas elecciones generales, en las cuales, podremos cambiar la forma de hacer política.
Desde mi más humilde punto de vista, creo que todos los españoles, debemos, y tenemos, una responsabilidad para con nuestro pais.
España está sumida en una crisis a todos los niveles, y nosotros, los ciudadanos, debemos tomar el protagonismo y acudir a votar.
En este Otoño electoral, me estoy acordando de cuando fui por primera vez a depositar mi voto en una urna. Fue en el colegio "La Salle", para elegir delegado de curso.
Esta fue la primera vez que tuve contacto con la democracia, directa y participativa.
Con esas edades no se tiene verdadera conciencia de lo que te juegas y cómo te lo estás jugando, dado que no es lo mismo elegir a una persona responsable que al juerguista de turno.
En nuestra política nacional pasa más o menos lo mismo. No es lo mismo votar a unos que a otros. No es lo mismo votar al juerguista de la clase que al empollón.
A mi no me da lo mismo, votar al mentiroso o chistoso, que votar al responsable y callado.
Reduciendolo al máximo, en esta campaña electoral se nos presentan dos modelos de personas, uno carismático y comunicador, juerguista y tramposo, simpático y chistoso, frente a otro señor, aburrido y capaz, empollón y estudioso, sencillo y poco ocurrente.
Sin poner nombres a los candidatos, parece que podríamos encajar a uno y a otro perfectamente, en cada rol. El problema de esto, es que si votamos como niños, elegiremos, no el que más conviene, sino que el que más gracia nos hace. No el que mejor puede hacerlo, sino del que tenemos mejor imagen.
Es curioso, cuando uno observa el discurrir de las encuestas, que si a la gente se le pregunta, quién le cae bien de los dos, sale por abrumadora mayoría, el juerguista, mentiroso, comunicador y simpático.. Por el contrario, cuando se exige elegir en función de las siglas que representan, nos encontramos con que al que se considera aburrido, poco chistoso, empollón y poco comunicador, es el que saca más de 15`puntos de ventaja sobre el carismáticos, chistoso y mentiroso.
Este fenómeno es lo que podríamos llamar disonancia votativa, o lo que es lo mismo, la diferencia entre deber y gustar. Entre lo que debo elegir y lo que me gustaría elegir.
En la sociedad española, es muy palpable como se premia al listillo de turno y al trepa. Así como se denosta al empollón y poco carismático. Esto ocurre desde la época del colegio. La única diferencia, es que los que tenemos derecho al voto, se supone que tenemos el suficiente sentido común como para elegir en base a unos patrones de inteligencia y no en base a unos patrones sociales o de deseabilidad social.
Y todo ello me lleva a pensar, que ni el carismático ha perdido las elecciones, ni el aburrido las ha ganado. Simplemente, estamos frente a dos modelos de campaña y dos tipos de persona absolutamente opuestas.
Quién ganará, dependerá de con qué vote la gente. Si los ciudadanos votamos como si estuviéramos todavía en el colegio, ganará el candidato carismático, chistoso y comunicador... Pero si votamos como si fuéramos personas de provecho e inteligentes, votaríamos al empollón y poco comunicador. Porque en definitiva lo que interesa no es "pasarlo bien" sino conseguir llegar a cuestionarme si quiero pasármelo bien.
Salu2
domingo, 18 de septiembre de 2011
Relaciones intimas en las empresas
Buenos dias a tod@s, hoy voy a entrar con un tema realmente polémico y complicado. Las relaciones intimas e informales en las empresas.
Todos nos hemos preguntado alguna vez, cómo influyen este tipo de relaciones en nuestras organizaciones y de qué manera podemos preveerlas y gestionarlas.
A parte del morbo que despiertan este tipo de relaciones, debemos ser conscientes de las consecuencias o efectos que dejan en nuestras organizaciones.
La teoria del rumor, y todas aquellas disciplinas que se dedican al estudio de las redes de comunicacion entre seres humanos, tienen, en esta vertiente relacional, un amplio abanico de momentos a estudiar.
A todos nos han interesado alguna vez este tipo de relaciones en nuestra empresa. Quién no ha comentado alguna vez con su compañero o compañera, con sus jefes o con quien sea, aspectos relacionados con el tema que nos ocupa. Cuando me he dedicado a preguntar directamente sobre este tema a muchos de mis compañeros y compañeras de profesión, me he encontrado con cierto "fariseismo" y deseabilidad social. Todos ellos me han dicho que no tienen constancia de que existan este tipo de relaciones, eso sí cuando toca tomar una copa o una caña, siempre surge el comentario de; te has enterado de que....
En el dia a dia de las organizaciones nos podemos encontrar con empresas de todos los tamaños y de todos los sectores, con o sin departamento de recursos humanos, con o sin politicas claras de personal, etc. Pero en todas ellas nos damos de bruces con las redes informales y las toma de decisiones influenciadas por las redes de comunicacion informal o simplemente por las relaciones intimas informales dentro de la compañía.
Estos fenómenos son mucho más importantes de lo que pensamos, puesto que son fuente de malestar entre compañeros, de falta de credibilidad de los jefes, asi como ausencia de fundamentación en la toma de alguna decisión.
Este tipo de relaciones informales intimas en las compañías, pueden desarrollar efectos directos en el desempeño de las personas que las viven, y en el entorno de estas personas.
Habria que preguntarse, cuantas personas de nuestro mundo mas cercano, han bajado su rendimiento a consecuencia de vivir o sufrir una relación de este tipo. Vivir porque puedan ser protagonistas de ellas, o sufrir porque pueden sentir en sus propias "carnes" los efectos de dichas relaciones (mejora de salarios sin justificar, incumplimiento sistematico de objetivos del grupo al que esta adscrito, promociones internas injustificadas, agravios compartivos, aislamiento social, ausencia de compromiso, etc).
Todas estas acciones y reacciones, tienen su origen en los sentimientos. Esa cosa que nadie estudia en las organizaciones y que sin embargo es común a todos los seres humanos.
Desde que el mundo es mundo, los sentimientos subyacen a todas nuestras acciones. Segun muchos autores de la psicologia moderna (Petty, Caccioppo, Lewin, etc.), la conciencia humana dispone de varios niveles que se superponen entre si, y que se influyen, aunque se estructuran de forma jerárquica.
La emoción, es el nivel más profundo y el que energiza o fija las distintas creencias y conductas. Está en la cúspide de nuestra pirámide. Después encontraríamos el plano cognitivo, donde desarrollamos los razonamientos lógicos de la persona, y finalmente hayamos el plano conductual donde se dan las conductas observables del individuo.
El plano emocional, es lo que influye en todas ellas y que finalmente dirige y redirige nuestras decisiones. Es la que, en defintiva, inclina la balanza hacia un lado u otro, hacia una decision u otra.
Cuando en las empresas consideramos que no podemos tratar con las emociones ni tampoco gestionarlas, estamos cometiendo un gran error, puesto que las emociones son el engranaje más importante del ser humano.
El ser humano, basa su bienestar subjetivo en su bienestar emocional. Muchas personas buscan en sus empresas lo que no tienen en su vida personal, y por ende, la empresa se convierte en su vértice emocional.
Cuando esta situacion sucede, el sujeto no solo trabaja sino que vive en la empresa. Cuando hablamos de relaciones intimas, no solo hablamos de amor o relaciones sexuales, hablamos tambien de amistades profundas, grupos de amigos que se forjan en la empresa y relaciones paterno-filiales que se convierten en apadrinamientos informales.
Todas estas relaciones son causantes de cambios organizativos de toda índole.
Yo no tengo la respuesta y tampoco la busco en esta reflexión que comparto con todos vosotros.
Simplemente quiero poner la primera piedra en mi Blog de lo que se da en llamar; Psicologia Humana en las Organizaciones.
Es, simple y llanamente, desarrollar protocolos de análisis y actuaciones que nos lleven a conocer el estado real de las relaciones informales en nuestras compañías.
Hay que tener en cuenta que este tipo de relaciones pueden ser grandes aliadas en el desarrollo y crecimiento de nuestra empresa. En el establecimiento de una cultura corporativa sana y constructiva así como una gran influencia en el establecimiento de un clima laboral positivo que ayude a generar mejores resultados.
Tenemos el origen y sabemos lo que queremos conseguir. Solo nos falta desarrollar unas buenas herramientas.
Me gustaría conocer, en vuestras aportaciones, cuestiones relacionadas con el tema que nos ocupa. Es decir, experiencias personales o de gestión en las que os hayais encontrado con este tipo de relaciones y su impacto en la organización.
Me gustaría ampliar mi conocimiento sobre este tema, através de vuestras experiencias.
Espero vuestras aportaciones.
Un saludo y gracias¡
Jesus.G.Mingorance
Todos nos hemos preguntado alguna vez, cómo influyen este tipo de relaciones en nuestras organizaciones y de qué manera podemos preveerlas y gestionarlas.
A parte del morbo que despiertan este tipo de relaciones, debemos ser conscientes de las consecuencias o efectos que dejan en nuestras organizaciones.
La teoria del rumor, y todas aquellas disciplinas que se dedican al estudio de las redes de comunicacion entre seres humanos, tienen, en esta vertiente relacional, un amplio abanico de momentos a estudiar.
A todos nos han interesado alguna vez este tipo de relaciones en nuestra empresa. Quién no ha comentado alguna vez con su compañero o compañera, con sus jefes o con quien sea, aspectos relacionados con el tema que nos ocupa. Cuando me he dedicado a preguntar directamente sobre este tema a muchos de mis compañeros y compañeras de profesión, me he encontrado con cierto "fariseismo" y deseabilidad social. Todos ellos me han dicho que no tienen constancia de que existan este tipo de relaciones, eso sí cuando toca tomar una copa o una caña, siempre surge el comentario de; te has enterado de que....
En el dia a dia de las organizaciones nos podemos encontrar con empresas de todos los tamaños y de todos los sectores, con o sin departamento de recursos humanos, con o sin politicas claras de personal, etc. Pero en todas ellas nos damos de bruces con las redes informales y las toma de decisiones influenciadas por las redes de comunicacion informal o simplemente por las relaciones intimas informales dentro de la compañía.
Estos fenómenos son mucho más importantes de lo que pensamos, puesto que son fuente de malestar entre compañeros, de falta de credibilidad de los jefes, asi como ausencia de fundamentación en la toma de alguna decisión.
Este tipo de relaciones informales intimas en las compañías, pueden desarrollar efectos directos en el desempeño de las personas que las viven, y en el entorno de estas personas.
Habria que preguntarse, cuantas personas de nuestro mundo mas cercano, han bajado su rendimiento a consecuencia de vivir o sufrir una relación de este tipo. Vivir porque puedan ser protagonistas de ellas, o sufrir porque pueden sentir en sus propias "carnes" los efectos de dichas relaciones (mejora de salarios sin justificar, incumplimiento sistematico de objetivos del grupo al que esta adscrito, promociones internas injustificadas, agravios compartivos, aislamiento social, ausencia de compromiso, etc).
Todas estas acciones y reacciones, tienen su origen en los sentimientos. Esa cosa que nadie estudia en las organizaciones y que sin embargo es común a todos los seres humanos.
Desde que el mundo es mundo, los sentimientos subyacen a todas nuestras acciones. Segun muchos autores de la psicologia moderna (Petty, Caccioppo, Lewin, etc.), la conciencia humana dispone de varios niveles que se superponen entre si, y que se influyen, aunque se estructuran de forma jerárquica.
La emoción, es el nivel más profundo y el que energiza o fija las distintas creencias y conductas. Está en la cúspide de nuestra pirámide. Después encontraríamos el plano cognitivo, donde desarrollamos los razonamientos lógicos de la persona, y finalmente hayamos el plano conductual donde se dan las conductas observables del individuo.
El plano emocional, es lo que influye en todas ellas y que finalmente dirige y redirige nuestras decisiones. Es la que, en defintiva, inclina la balanza hacia un lado u otro, hacia una decision u otra.
Cuando en las empresas consideramos que no podemos tratar con las emociones ni tampoco gestionarlas, estamos cometiendo un gran error, puesto que las emociones son el engranaje más importante del ser humano.
El ser humano, basa su bienestar subjetivo en su bienestar emocional. Muchas personas buscan en sus empresas lo que no tienen en su vida personal, y por ende, la empresa se convierte en su vértice emocional.
Cuando esta situacion sucede, el sujeto no solo trabaja sino que vive en la empresa. Cuando hablamos de relaciones intimas, no solo hablamos de amor o relaciones sexuales, hablamos tambien de amistades profundas, grupos de amigos que se forjan en la empresa y relaciones paterno-filiales que se convierten en apadrinamientos informales.
Todas estas relaciones son causantes de cambios organizativos de toda índole.
Yo no tengo la respuesta y tampoco la busco en esta reflexión que comparto con todos vosotros.
Simplemente quiero poner la primera piedra en mi Blog de lo que se da en llamar; Psicologia Humana en las Organizaciones.
Es, simple y llanamente, desarrollar protocolos de análisis y actuaciones que nos lleven a conocer el estado real de las relaciones informales en nuestras compañías.
Hay que tener en cuenta que este tipo de relaciones pueden ser grandes aliadas en el desarrollo y crecimiento de nuestra empresa. En el establecimiento de una cultura corporativa sana y constructiva así como una gran influencia en el establecimiento de un clima laboral positivo que ayude a generar mejores resultados.
Tenemos el origen y sabemos lo que queremos conseguir. Solo nos falta desarrollar unas buenas herramientas.
Me gustaría conocer, en vuestras aportaciones, cuestiones relacionadas con el tema que nos ocupa. Es decir, experiencias personales o de gestión en las que os hayais encontrado con este tipo de relaciones y su impacto en la organización.
Me gustaría ampliar mi conocimiento sobre este tema, através de vuestras experiencias.
Espero vuestras aportaciones.
Un saludo y gracias¡
Jesus.G.Mingorance
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