miércoles, 16 de mayo de 2012

Un día en el Zoo

Hola a tod@s,

En muchas ocasiones me planteo, si realmente escribo para alguien o solo para mi propio disfrute.

Yo no sé mucho de muchas cosas, y tampoco dispongo de grandes bases conceptuales. Me considero una persona normal, con una formación normal, con una experiencia laboral normal y una vida de lo más normal.

Aún así, creo que todos y todas tenemos algo que decir. Y que todos y todas podemos aportar alguna cosa, aunque sea una sola, para mejorar el mundo.

Suena grandilocuente, pero si soy sincero, debo reconocer que me conformarìa con que alguno de mis comentarios o post, fueran el epicentro de un cambio de idea o una nueva actitud en algun individuo de nuestra sociedad.

He titulado este post, "Un día en el Zoo", porque tengo la intención de empezar a sustentar mis planteamientos teórico-prácticos, en ciencias y publicaciones de otros autores mucho más inteligentes que yo y con mayor capacidad.

Hoy toca viajar a la Etología. Ciencia que estudia el comportamiento animal. Y la Etología Humana, como ciencia que estudia el comportamiento animal del ser humano.

El fundador de esta "Etología Humana" fue Eibl-Eibesfeldt, un reputado Etólogo, entre los más destacados (Lorenz, Tinbergen, etc).

No os voy a cansar con sus planteamientos teóricos ni tampoco quiero haceros pensar que me decanto por esa ciencia para explicar el comportamiento humano en las organizaciones.

Pero si quiero poner de manifiesto el origen evolutivo de nuestros comportamientos sociales en las empresas.

Es cierto que poseemos características distintivas del resto de los seres vivos. Pero también es muy cierto que compartimos muchos aspectos en nuestro comportamiento derivados de los instintos, la evolución y la genética.

El carácter evolutivo del comportamiento tiene que ver con la aplicación o desarrollo de nuestros instintos (animales) en el desarollo social y comportamental de cada individuo.

Sé que a muchas personas les horroriza el Zoo, por muchas razones, pero entre ellas destaca la sensación de privación de libertad de los distintos animales que allí viven.

Salvando este gran "pero", quisiera compartir con vosotros una reflexión al hilo de esta visita que hice al Zoo de Madrid el pasado fin de semana.

Sin ser un proceso científico, cuando supe que visitaría el Zoo, me propuse observar con atención el comportamiento de los distintos hominidos que allí "residen". En mi cabeza llevo siempre mi teoría de las organizaciones humanas, que se desarrollan como cualquier ser vivo y que están compuestas, por eso, por seres humanos.

Siguiendo ese razonamiento, las organizaciones están compuestas por seres humanos y a la postres, por animales humanos. A ninguno de nosotros se nos escapará, que muchos comportamientos de las organizaciones, a veces parecen, más bien, reacciones instintivas que otra cosa.

En este sentido, y con esa idea general en la cabeza, me propuse observar a las distintas especies homo o mono. Observé a; Chimpancés, Gorilas, Orangutanes y Babuinos.

Esta observación me trajo graves consecuencias, quemaduras del sol. (No te puedes fiar de la primavera en Madrid..)

Hecha esta acotación, os diré que si os tomais la molestia de observar el comportamiento animal de estas especies, identificareis comportamientos sociales e individuales que tienen lugar en el interior de nuestras empresas.

El Líder o dominante, con comportamientos agresivos y muy directivos, autocráticos. La reacción de sus subordinados, con ausencia de autonomía e iniciativa.

La búsqueda del grupo animal como lugar de desarrollo vital, y en el que poder cumplir con su principal instinto (supervivencia y conservación). La aparición de un supuesto altruismo animal, que está energizado por el instinto de conservación, donde el bien del grupo está por encima del bien individual.

El comportamiento de los recién llegados a la manada. Como marcan el territorio los que ya estaban (necesitarían un plan de acogida??), cómo los reciben, que herramientas de "zonificación" y de "poder" exhiben.

Cómo se expulsa (despedido¡) a un miembro de un grupo animal (empresa), por sus malos resultados o simplemente porque no encaja en el grupo (cultura organizacional, ausencia de resultados, etc).

Es impresionante observar como se retan los distintos grupos entre sí, por una mayor "cuota de mercado". El grupo uno de babuinos y el grupo dos, se enfrentan y compiten por los recursos naturales, las mejores hembras (reproducción), los grupos más eficaces...

Creo, sinceramente, que para entender al ser humano en las organizaciones, y entender las organizaciones como un conjunto de seres humanos que se han reunido para un fin, debemos comprender el origen de nuestros comportamientos. Somos seres sociales e inteligentes, pero no podemos olvidar de donde venimos y hacia donde vamos. Las organizaciones, a veces actuan, con un bajo nivel de complejidad social, y esto hace que avancen por instinto. Esas organizaciones, crean y las forman, personas humanas con liderazgos autocráticos y agresivos, similares a los grupos más dominantes de las Gorilas, Chimpances y Babuinos.

Podriamos incluso, teorizar y clasificar las organizaciones por su tipología instintiva utilizada.

Quizás podríamos predecir el tipo de personas que podrían adaptarse a ellas y quizás podríamos preveer multitud de comportamientos y acciones de dicha organización y de los seres humanos que las componen.

En resumen, la etología organizacional, debería ser considerada como una posible rama del estudio de las organizaciones basada en el carácter evolutivo e instintivo de las mismas. Siendo, su base, la etología humana.

Una organización, repito, es un conjunto de seres humanos, que se reunen entorno a un objetivo y que colaboran para conseguirlo. Una organización es humana, por tanto, es animal, y por tanto, es el reflejo de los seres que la conforman.

Un saludo.

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