jueves, 9 de junio de 2011

El Jardinero Fiel

La empresa, como ser vivo.

Hoy en día nos hartamos de hablar de talento, amor, felicidad, y tantas otras cosas que pensamos son trascendentes para las empresas y las personas.

Pero antes de centrarnos en esos temas, quiero compartir con vosotros, lo que es, bajo mi humilde punto de vista, una empresa.

Una empresa es un ser vivo. Que nace, crece, se reproduce y muere/transforma.

Un ser vivo como lo pueda ser la mascota de nuestra casa, el geranio de la ventana o el arbol que me quita la luz en frente de la ventana de mi oficina.

Es un ser vivo, porque nace. Nace cuando se crea, es alumbrada con el empuje e ideas de personas.
Es un ser vivo, porque crece. Crece cuando aumenta de facturación, sube la plantilla que tenemos contratada y en definitiva, aumenta su tamaño con el paso del tiempo.
Es un ser vivo, porque se puede reproducir.. Esto significa que puede enge

ndrar otras empresas, otros seres vivos mediante la inversión en nuevos proyectos, o la compra de nuevos esquejes que finalmente conformen el arbusto o ser vivo deseado.
Es un ser vivo porque puede morir. De hecho más de la mitad de las empresas acaban desapareciendo a los 3 años de vida (precoz mortalidad)
Y es un ser vivo porque se puede transformar, en vez de morir, puesto que puede pasar de gusano a mariposa. Puede reinventarse y crear un ser nuevo.

Por todo ello, la empresa es un ser vivo que necesita de un jardinero, en el caso de las plantas, o de un cuidador o educador, en el caso de los animales, para que se convierta en lo que potencialmente podría ser o hubiéramos imagino que sería. Un hermoso geranio, un hermoso cerezo o un pastor alemán excelentemente entrenado.

Hablo de Jardinero, porque a mi, me gustan especialmente las plantas. Por su especial delicadeza y dedicación.

Los bonsais, un proyecto de belleza al inicio y una obra de arte al final.

Si este bonsai no estuviera en las manos de un fantastico amante de la jardineria y de esta disciplina en particular, nunca alcanzaría su plena potencialidad.

Es por ello, que las empresas como seres vivos delicados, necesitan de jardineros fieles que sepan cuidarla, abonarla, dirigirla, estructurarla, con el fin de que alcance su pleno potencial.

El Director/a de RR.HH es una persona que debe reunir estos valores y que debe cuidar, abonar y estructurar la parte principal y fundamental de nuestra planta, su savia, sus trabajadores.

Un saludo,

Jesus Garcia Mingorance

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