miércoles, 12 de noviembre de 2014

Construyendo el modelo de la formación del año 2030

Hoy comparto una experiencia en primera persona acerca de la potencialidad y resultados de aplicar la metodología Lego® Serious Play®.

Valga comentar que las personas que dinamizaron el taller y la empresa que lo organizó ( Imaginno ) son facilitadores homologados y certificados.
Por otro lado, es importante resaltar que la preparación del taller y la definición de los objetivos a conseguir llevaron un tiempo casi tan importante como el propio desarrollo de la sesión de trabajo.
No voy a entrar en la descripción del método simplemente voy a compartir aquellas conclusiones que me parece se sacaron a tenor del objetivo general: “Definir cómo será la formación en el año 2030”.
Para que os hagáis una idea asistieron a este taller 17 profesionales y directivos provenientes de otros tantos países. Todo ello fue posible gracias a la iniciativa de INAP y en especial de Juan Carlos González González, verdadero impulsor de iniciativas innovadoras.

Conclusiones
·         Cada asistente situó a su país (colocó su maqueta) en función de su cercanía con el modelo de la formación del 2030 (construido entre todos).
·         En este sentido, ¾ partes de los participantes se situaron muy cerca de las metodologías/formatos y herramientas del 2030 pero muy lejos de los usuarios “tipo” que se espera en esos años.
·         ¼ parte de los participantes se situaron muy cerca de los usuarios “tipo” del 2030 aunque muy lejos de las metodologías/formatos y herramientas del modelo 2030 que ellos mismos construyeron.
En la opinión de los organizadores del taller parece claro que en la mayor parte de los países se está apostando por la tecnología, metodología y nuevos formatos como los elementos clave en cuanto a la transformación que sufrirá el modelo de la formación para el año 2030 lo que en su opinión (y una vez culminado ese proceso) les acercará a las necesidades del usuario 2030.
o   Importante: se produjo un debate muy interesante puesto que estos países, al comprobar que estaban muy lejos de los usuarios 2030, dudaron acerca del planteamiento que habían adoptado dado que podría pensarse que la inversión que se está realizando en el desarrollo de tecnología y método no está teniendo en cuenta las necesidades del usuario 2030. Un riesgo que quizás a partir de este taller pudieran llegar a contemplar como un elemento importante a reflexionar.
Por otra parte una minoría de países apostaron claramente por focalizar su estrategia en la parte más humana de la ecuación, fomentando e intentando cubrir las necesidades menos “hard” de los usuarios, acercándose, por tanto, a las necesidades clave de los usuarios del 2030 sin efectuar grandes inversiones en nuevas metodologías/formatos y herramientas.
Esto puede significar que se están trabajando las habilidades necesarias para acoger de forma adecuada a un usuario 2030, previamente definido como: abierto, motivado, comprometido, exigente, constante y empoderado.
o   Importante: estos países reconocieron que en estos quince años que quedan deberían llevar a cabo inversiones tanto en el aspecto tecnológico como en el metodológico para estar a la altura de las expectativas de esos usuarios. 
o   Reflexión: aunque como frase destacada podríamos extraer aquella en la que se decía que la tecnología sin humanos no deja de ser una sinfonía entre sordos. Por esta razón, entre otras, consideran que invertir en las personas es más importante que en el desarrollo de herramientas o métodos.    
En otro orden de cosas, los dinamizadores del taller observaron cómo, de forma espontanea, los países al ver colocadas sus maquetas junto a unos y alejados de otros, llevaron a cabo contactos con aquellos a los que pensaban podrían pedir “consejo” o aprender de “su ejemplo”.
¿Con qué finalidad? Básicamente para estudiar posibles soluciones y cambios de rumbo con el fin de orientar su modelo formativo al punto equidistante, aquel en el que su modelo formativo se encuentre más cerca del futuro dibujado en la maqueta del 2030, tanto en herramientas, metodologías/formatos como en su cercanía a esos nuevos usuarios (y sus necesidades).
Por último, y recuperando las maquetas en las que se hacía referencia a las “palancas” y “barreras” con las que se encontraban en su día a día en cuanto al desarrollo de su proyecto formativo, se comprometieron a desarrollar un plan de acción en base a la construcción de un nuevo modelo (se les facilitó el material para que se lo llevaran para su disfrute).
Un plan de acción que contempló la puesta en marcha de determinados resortes que les permitirían salvar las barreras y empujar su modelo hacia la superación de las debilidades detectadas.
¿Qué aportó la sesión a los participantes?
No solo obtuvieron la descripción detallada de su modelo de formación actual, sino que lo pudieron contrastar, in situ, con el de otros países, imaginar cómo sería dentro de 15 años y construirlo de forma consensuada entre todos ellos (tan diversos y a la vez tan homogéneos).
Y además, se situaron en el “mapa” visual y pudieron confrontar su modelo con la realidad de lo que les esperaba. La distancia que les separaba de cada uno de los ejes y los países a los que podían acudir con la finalidad de obtener lecciones aprendidas, recetas o nuevos caminos que seguir.
Pudieron obtener mucha información, reflexión y dosis de realismo. Fueron capaces de vertebrar un modelo común entre países muy diversos y se dieron cuenta de la distancia que les separa entre ellos y entre su modelo y el futuro.


Al final se demostró que no lo sabemos todo y que nuestra visión no se suele corresponder con la realidad absoluta, sino que solo podemos constatar nuestra parcialidad. Se dieron cuenta de la necesidad de abrir sus mentes, ser flexibles y muy permeables.
Descubrir que las ¾ partes de los países de su entorno se encontraban en su misma situación frente al futuro, fue, cuanto menos, una sorpresa para muchos de los que allí se encontraban.

Quizás, a veces, pensamos que “lo nuestro” es lo que “vale” pero nos olvidamos que otros están avanzando a nuestro par y que quizás debemos ser más transparentes y colaborativos a la hora de afrontar estas épocas de cambio que nos han tocado vivir.

martes, 14 de octubre de 2014

PLE

PLE (Personal Learning Enviroment). O lo que es lo mismo: entorno personal de aprendizaje.

Que se diga que es personal, solo tiene que ver con que cada uno de nosotros disponemos de nuestro propio PLE en función de nuestros intereses, redes, etc. 

Este sería el PLE, digamos, típico donde un individuo tiene su propio entorno, creado por él (consciente o inconscientemente). Pero también encontraríamos PLE’s estructurados y creados por las propias organizaciones con el objetivo de cubrir un itinerario formativo, de desarrollo o educativo con un fin concreto.

Acotando el concepto diríamos que los Entornos Personales de Aprendizaje [PLE] están íntimamente ligados al Aprendizaje Informal. (Por muy contradictorio que parezca dicha afirmación con la de “disponer la existencia de PLE´s organizacionales”)

El usuario que dispone de un PLE debe desplegar (o aprender) una serie de habilidades que le capaciten para filtrar, buscar, e interiorizar la información y contenidos que necesita (y están disponibles en la red) y que le permitan alcanzar el desarrollo propuesto o deseado.

Un individuo PLE (sea su propio PLE o participe de un PLE organizado por una institución u organismo) se encuentra en aprendizaje continuo, en mejora constante, mediante el acceso al conocimiento a través de su entorno, su red on-line, accesible, activa y participativa.  Cuanto mejor conectado esté, mejores oportunidades de acceder al conocimiento (Siemens, 2004) y aprender.

Composición de un PLE

El PLE, está formado por:

Entorno Personal de Aprendizaje (personas o profesionales con las que “conectamos” y se encuentran a nuestro alrededor (virtualmente o físicamente hablando))

Recursos: elementos informativos (contenidos, experiencias, buenas prácticas, etc) en distintos formatos y en distintas plataformas
Herramientas: tecnologías, soportes, espacios,…, en definitiva, tecnología web 2.0.

Un PLE nace a raíz de la necesidad personal de filtrar entre múltiples fuentes de información, organizar toda la información seleccionada para optimizar su posterior acceso y compartir el conocimiento generado en este proceso, proceso en el que el individuo no participa en solitario sino que lo hace como parte de una comunidad de intereses compartidos


Todo esto anterior se desarrolla, en términos generales, de forma inconsciente (si el impulsor o generador de ese entorno es el propio individuo), y es durante el proceso de maduración en la gestión del propio aprendizaje cuando se desarrolla la capacidad de pararse, mirar hacia atrás y descubrir el más o menos complejo entramado de conexiones, herramientas y servicios construido como soporte del propio aprendizaje.
En el caso de que una organización impulse la generación de un PLE con una serie de objetivos determinados, significa que ese acceso a ese entorno se hace de forma consciente (tanto por parte del individuo como por parte de la organización) e intencional y que dicho entorno cumple con una serie de especificaciones y objetivos (en cuanto a la Red Personal, Recursos y Herramientas) que determinan la configuración y longevidad de dicho PLE.
Ponga un PLE en su organización
Las organizaciones (tanto públicas como privadas) comienzan a plantearse la necesidad de integrar el aprendizaje informal, y por extensión la misma idea de los PLE, entre sus estrategias de formación y capacitación.

Esto supone para los departamentos encargados de estas tareas:
1. compartir o ceder el liderazgo a los integrantes de la organización, que muestran a menudo mayor habilidad que los propios capacitadores para facilitar el aprendizaje de sus compañeros/as;
2. fomentar espacios de aprendizaje informal [tanto físicos como temporales], es decir, sitios y momentos en los que la resolución de problemas reales se haga de forma colaborativa, facilitando de esta forma la mejora en la capacitación de los individuos de la organización;
3. profundizar en el conocimiento de las herramientas y servicios orientado al desarrollo de un PLE adaptado a cada necesidad [puesto de trabajo, estilo de aprendizaje de la persona, nivel competencial o de responsabilidad,...];
4. acompañar en la identificación y construcción de redes personales de aprendizaje que incluyan a personas ajenas a la organización;
5. fomentar cultura del autoaprendizaje en la organización así como el valor de compartir el conocimiento adquirido, tanto dentro como fuera de la organización.


Diferencias entre un PLE y una red de aprendizaje

La diferencia entre un PLE y una red de aprendizaje estriba en que esta última es intencional y nace con un objetivo o finalidad: construir conocimiento de una forma colaborativa a través de un sistema o red de personas o recursos dispuestos para tal fin.

Sin embargo un PLE es una red de aprendizaje donde se entremezclan los contactos (o entorno personal del sujeto), los recursos y las diferentes herramientas que nos permiten mayor conectividad y acceso al conocimiento. Como hemos visto, éstas pueden mostrarse o construirse de una manera inconsciente o dirigida y además su longevidad no estriba en el objetivo concreto sino en el tiempo que desde la propia organización o el sujeto se desee mantener dicha red de conocimiento, contactos y herramientas.

Interrogantes

Derivado de la exposición anterior se abren los siguientes interrogantes;

¿Todo el mundo está capacitado para gestionar su propia red de conocimiento? Más concretamente, ¿todos los empleados  están capacitados para mostrar las habilidades necesarias con las que sacar partido a estos entornos de aprendizaje?
¿Las organizaciones tienen la suficiente capacitación o interés en desarrollar este tipo de entornos formativos?
¿Se dispone en la actualidad de la suficiente tecnología para poner a disposición los elementos necesarios que aporten éxito a los PLE de los participantes / alumnos o docentes? ¿Qué herramientas estarían disponibles para configurar un PLE?

Reflexión

En mi experiencia práctica puedo afirmar que el Aprendizaje Informal, en su defecto los PLE, están presentes, queramos o no, en nuestras organizaciones.

Podemos mirar hacia otro lado o simplemente intentar responder a las preguntas que se plantean con acciones y proyectos.

Desde el ámbito de la Consultoría, hoy en día estamos trabajando en ayudar a estas organizaciones en la configuración de sus ecosistemas de conocimiento y aprendizaje con la finalidad de construir un PLE organizacional, a escala, para los individuos que la configuran.

Este tipo de estrategias aprovechan mejor los recursos organizacionales, descargando la parte más formal del desarrollo incorporando el 3.0 en sus procesos de mejora interna.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Transformando la energía en talento


Transformar la energía en talento, ese es el propósito del Congreso de Recursos Humanos auspiciado y organizado por AEDIPE en Madrid los próximos 23 y 24 de Octubre en los cines Kinépolis.

Un objetivo netamente utópico si tenemos en cuenta que el talento es ese “constructo” que nos trae por la calle de la amargura a quienes nos dedicamos a gestionar personas y organizaciones. 

Pero a mi modo de ver ese “atrevimiento” muestra el nuevo rumbo de una asociación que pretende ser el referente pasado, presente y futuro de la función de recursos humanos.

Talento

Deteniéndome en lo que para mí es el talento, diré que como característica transversal la podemos encontrar en cualquier ser humano. Nadie nace sin talento.

En mi opinión talento es la capacidad potencial de hacer algo muy bien. Sea lo que sea. Todos nacemos con talento pero no todos somos capaces de desarrollarlo.

Transformar esa energía que nos mueve, en Talento, es lo que hace que las organizaciones y las personas destaquen por encima de las demás. Tengan suficientes ventajas competitivas y triunfen en un mundo cada vez más global y conectado.

Pero para llegar a esa cima del talento, debemos responder a muchas preguntas: ¿cómo lo consigo? ¿qué retos son los que debo enfrentar? ¿de qué manera puedo sacar lo de mejor de mí y de mi organización? ¿con qué entorno me voy a encontrar? ¿qué hacen los demás para lograr aquello que yo veo tan lejano o difícil de conseguir?

El Congreso

El Congreso que aquí analizo, salvando algunas presencias o ausencias poco explicables, intenta dar respuesta a algunas de esas preguntas a través de las ponencias y mesas planteadas en el programa.

Para conocer el entorno del mañana, aquellos retos a los que tendré que enfrentarme tenemos la conferencia de Mike Walsh. Un personaje realmente excepcional y que podría alumbrar una exposición netamente esclarecedora. Su presencia engrandece este evento.

Por otro lado, cabe resaltar la mesa “El Nuevo Liderazgo” en la que participan Pilar Jericó, Rosa García (Presidenta de Siemens), Paloma Beamonte (Consejera Delegada de Xerox) y Rosalía Portela asesora de la recién fusionada ONO-Vodafone. Si analizamos, por encima, la composición de la mesa, nos daremos cuenta que las habilidades y el estilo de liderazgo femenino van a ser determinantes en el futuro.

No cabe duda que el entorno de igualdad y globalización harán que en un futuro próximo el gobierno de las organizaciones no solamente esté en manos de hombres, sino que las mujeres tomarán el protagonismo y habrá que conocer de primera mano cómo se desenvuelven y que “estilo” impregnan en su quehacer diario.

Otra de las mesas que me parece puede ser interesante a priori (quizás no por los perfiles) es la que se dedicará a “Las nuevas profesiones en recursos humanos”.

Es, en mi opinión, muy importante contrastar con la opinión de otros expertos el camino evolutivo de nuestra función. Hay que recordar que el mundo global y digital está cambiando el modo en el que nos relacionamos, hacemos negocios, compramos, etc, y esto, a su vez, cambia de por sí a las propias organizaciones (tanto de forma interna como externa), lo que nos deja a unos profesionales de recursos humanos 1.0 en un entorno casi 3.0.

Cambio de cultura, nuevo paradigma tecnológico y de relaciones, hace que surjan nuevas ocupaciones y nuevos retos a los que enfrentar la función. Cierta expectativa me produce la intervención de Sarah Harmon, Directora de Linkedin Iberia por su especial contacto con las redes y las necesidades 3.0.

En esta misma línea “digital” quiero destacar la mesa titulada “Comportamiento digital” en la cual estimo que se presentarán datos acerca de los hábitos y necesidades de los usuarios y ciudadanos de la era digital (en completa conexión con la mesa que he comentado anteriormente).

También tengo curiosidad por saber si en la mesa “Work place innovation” se tratarán temas, no solo actuales, sino de futuro, como por ejemplo la incorporación de nuevos compañeros robotizados en mi puesto de trabajo o el impacto de las nuevas tecnologías en los entornos laborales tendentes a la racionalización del tiempo y el espacio.

Quisiera saber cómo serán las oficinas y/o entornos laborales del futuro. Qué aspectos son los que marcarán nuestro entorno laboral de aquí a unas décadas. Tengo especial interés en escuchar a Miguel Ángel García, Director de Quanto Arquitectura.

En esta línea organizativa, me gustaría saber que “Nuevas organizaciones” son las que se están planteando en el futuro. Qué diseño tienen. Qué tipo de objetivos. Cuál será su cultura predominante. Cómo se relacionarán sus componentes entre sí. Interrogantes que espero resolver con la intervención de Santiago Garcia (Jakobsland Partners) y Javier Martín director de RRHH de Google.

Por último se presentan aspectos o herramientas típicas en la gestión de las personas y organizaciones como son la parte legal,  fuertemente representada en la mesa por Juan Chozas (Bankia), Íñigo Sagardoy (Sagardoy Abogados) y Jesús Mercader (Universidad Carlos III), y otras como las retribuciones y el engagement a través de una ponencia de Rui Luz, otra de comunicación, impartida por Marcos de Quinto, y una tercera apuesta por lo que llaman “Energía Innovadora” que creo estará orientada al intraemprendimiento organizativo.

Echo de menos más tecnología (un enfoque o mesas donde se dispongan los principales avances en la ciencia del comportamiento humano y la tecnología aplicada), algo de humanismo filosófico (hacia dónde va el ser humano y su pensamiento en estos tiempos de globalización, cambio y tecnología) y un aspecto poco explotado y menos propiciado que es “dame un espejo para verte”: cómo nos ven y cómo nos desearían ver a la función de recursos humanos.

En resumen

Por lo demás, creo que, como dije al principio, es un Congreso muy ambicioso, utópico por el planteamiento, atrevido por su organización y arriesgado por la expectativa que puede levantar.

Antes de terminar me gustaría hacer mención a dos actividades que me parecen interesantes para todos los que asistan:
  •           las sesiones de Speed Networking (aunque aquí hubiera sido muy interesante generar un espacio interactivo donde poder interactuar los congresistas, previamente y durante la celebración del congreso)
  •           los premios al talento joven de AEDIPE (el cual me parece una iniciativa muy interesante y a potenciar)
  •       la presentación del Observatorio del Empleo que me inclino a sugerir como una actividad obligatoria para la asociación y su  influencia en las políticas de empleo y laborales del gobierno de nuestra nación.

Espero que esta disección os acerque algo más este Congreso que tiene altas expectativas y que espero no nos defraude.

Asistiré, si el tiempo y el trabajo me lo permiten, y espero ver caras conocidas y no tan conocidas por allí.

Me gustaría poner en off-line a todas las personas con las que interactuó diariamente a través de las redes sociales y comunidades en las que colaboro.






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