jueves, 16 de junio de 2016

Ciudadanos de primera, segunda, tercera, …….

Hoy parece que hemos llegado de nuevo al otoño.. puesto que han bajado mucho las temperaturas (no llegaremos a los 22 grados) y además llueve a ratos.

Es curioso como se presentan las cosas; todo el mundo decía que nos enfrentábamos a una primavera muy calidad en al ciudad de Madrid y sin embargo estamos teniendo una estación más que templada; veremos como viene el verano.

Me he lanzado a escribir este artículo a modo de ejercicio del pataleo puesto que el espíritu reinante en la ciudad de Madrid no alienta a que las cosas vayan a cambiar hacia la dirección que me gustaría proponer.

Tras el cambio de gobierno municipal, hemos vivido momentos poco menos que pintorescos. Es cierto que un cambio nunca viene mal, pero en esta ocasión quizás encontremos la excepción.

Me quiero centrar simplemente en los planes que tiene la
Alcaldesa, Manuela Carmena, con respecto a las restricciones de tráfico y reducción de la velocidad de tránsito en la ciudad de Madrid.

Si cogemos nuestra Constitución nos encontramos con el Artículo 19 que dice lo siguiente: “Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional.

Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos."

Según la interpretación de los juristas:  
"Este precepto reconoce a los españoles la libertad tanto para circular libremente por el territorio nacional como para fijar el lugar de residencia. Ello significa la posibilidad de trasladarse de un lugar a otro, de una Comunidad Autónoma a otra o de fijar la residencia en una u otra con independencia del origen, sin ningún tipo de trabas, la libertad alcanza pues todo el territorio nacional.

Esta libertad se vincula con lo establecido en el artículo 139.2 de la Constitución que señala la imposibilidad de poner obstáculos a la libre circulación, lo que no obsta para que cada Comunidad Autónoma pueda establecer sus propios derechos y deberes en el marco de sus competencias siempre que no impidan o dificulten la libertad de circulación o residencia en cualquier parte del territorio.

Hay que hacer notar que la libertad de circulación y de residencia en la actualidad no viene impuesta solamente por el ordenamiento interno, sino también por la normativa comunitaria. En este sentido aunque el derecho tiene como sujeto expreso a 'los españoles', la libertad de circulación y de residencia, por vía del Derecho de la Unión Europea (art. 18 TCE), se extiende a todos los ciudadanos comunitarios y a sus familias, de conformidad con las Directivas de desarrollo, sin que los Estados puedan restringir el derecho más que por causa de orden o seguridad públicos o de salud pública, cuya apreciación correspondiente a Estado receptor pero siempre con el control del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, quien ha propiciado una interpretación restringida de las mencionadas cláusulas.”

Bien, en nuestro caso, la limitación de acceso a diversas zonas de la ciudad se justifica por razones de distinta índole: medioambiental, cultural, tráfico, etc.

Además, al igual que la Constitución no restringe nuestra movilidad a que vayamos exclusivamente a pie, en la ordenanza, basada en el Real Decreto Legislativo 2/2004 de 5 de Marzo, que reguló el Impuesto de Tracción Mecánica, comenta que “El Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica grava la titularidad de los vehículos de esta naturaleza, aptos para circular por las vías públicas, cualesquiera que sea su clase y categoría.”

Es decir, que este impuesto existe por la mera titularidad de un vehículo que es apto para circular “libremente” por las vías públicas de nuestra ciudad.

Lo de “libremente” lo he añadido yo, porque si las restricciones de tráfico continúan o el cierre de la ciudad por motivos medioambientales se lleva a efecto, es muy probable que dicho aserto no tenga sentido, puesto que al limitarse el acceso a los viales públicos de un vehículo que aparentemente está preparado para circular por ellos en base a su “desajuste” medioambiental o amparándose en otras razones justificativas, quiere decir o nos aporta la idea de que dicho vehículo no está preparado para circular por esas vías públicas en concreto.

Recogiendo la idea originaria, cabe deducir que si el vehículo no reúne las cualidades necesarias para circular por esas vías, no debería estar sujeto al Impuesto de Tracción Mecánica, en toda su extensión, sino solo por aquella que justificara su acceso al resto de viales de la ciudad en los que sí es apto para la circulación por las vías públicas.

Y como cabe pensar que la citada Alcaldesa no tiene intención de saltarse el artículo 19 de la constitución, podría suponerse que todos los vehículos están capacitados para ir por todas las vías públicas, por lo que, efectivamente, tendría que estar sujeto al 100% del ITM, pero en este caso en particular, no tendría sentido ni aplicación constitucional el cierre de las calles a determinados vehículos y por extensión a los dueños que los conducen (por estar, ni más menos, que en posesión de su derecho reflejado en el artículo 19 de la constitución)

Por tanto, o Carmena descuenta la parte proporcional del ITM a los vehículos que no reúnan las condiciones para transitar por las vías públicas objeto de restricción, o bien, desiste de su intención y sigue cobrando el 100% del ITM a todos los vehículos matriculados en la ciudad de Madrid.

De igual manera debería pasar con el acceso a la almendra central en momentos de alta contaminación. O Carmena aplica una reducción del ITM a aquellos vehículos que no reúnan las condiciones necesarias para circular por las vías públicas (fijadas en sus ordenanzas municipales en función de los índices de contaminación, etc) o bien, elimina la restricción sino quiere transgredir el Articulo 19 de la Constitución y el propio tenor literal del articulo 1º de la Ordenanza Reguladora del Impuesto de Tracción Mecánica aquí traspuesta.

Sé que este artículo no llegará a ninguna parte, pero también sé que me gusta decir las cosas y plantearlas. Al final, habrá muchas personas que justifiquen o defiendan la opción tomada, pero no son conscientes del perjuicio y discriminación que supone disponer de un derecho y no poder ejercerlo. 

Es más, reconociendo que la limitación pudiera ejercerse no cabe ninguna duda de lo injusto que es seguir pagando el 100% de un Impuesto el cual no es aplicable por no reunir las condiciones del Hecho Imponible que marca la norma.


Todo un despropósito a través del cual se crean ciudadanos de primera, segunda y tercera.. porque aquellos que tengan la suerte de vivir en la zona central restringida al tráfico rodado, disfrutarán al 100% de su derecho a circular libremente y gravarán su titularidad del vehículo, ahora sí, al 100% del Impuesto, 

Frente a otros ciudadanos que no podremos disfrutar al 100% de nuestros viales públicos y además tendremos que pagar el 100% de un impuesto que ni siquiera (en puridad) se ha generado.


Lo dicho; una cosa es predicar igualdad y otra cosa es llevarla a cabo.

lunes, 9 de mayo de 2016

Identificando el perfil de la persona y organización innovadoras

Madrid, 9 de Mayo. Más que primavera parece que estuviéramos en pleno otoño, eso sí, templado. No sé si será por el "niño" o la "niña", pero el tiempo está más que loco. Hemos tenido un otoño inexistente, un invierno cálido hasta que llegó un mes de nieves infernal, para, a renglón seguido, abrir Mayo con temperaturas veraniegas y meternos en San Isidro con lluvias de carácter otoñal continuado.

Un mix muy complejo que iluminan unos meses de temperaturas extremas (por lo que se está viendo, batiremos records de calor este verano) y bruscos cambios de tiempo.

Bueno, hace tiempo que no escribo, pero hoy quería compartir una experiencia que he tenido hace poco tiempo en la que, mediante la metodología Lego Serious Play, se desarrollaron diversos "Focus Group" entorno a la innovación.

En este sentido, la idea era llegar a un consenso sobre el perfil de las personas y organizaciones innovadoras (entre otras cosas).

Este trabajo de consultoría y desarrollo se llevó a cabo con la organización de Imaginno Consultores y la participación de un numeroso colectivo que estaba cursando el Máster de Liderazgo y Dirección Pública.

Es importante señalar que en este colectivo se encontraban funcionarios de todos los niveles, administraciones general del estado, diputaciones y comunidades autónomas. Sexo y edad distribuidos de forma normal.

Bien, este trabajo se desarrolló, como he comentado, bajo la impartición de la asignatura de innovación del Máster de Liderazgo y Dirección Pública de INAP.

Metodología

Como ya he explicado en otros post, la metodología Lego Seriuos Play es una técnica de facilitación del pensamiento, la comunicación y la resolución de problemas complejos para las organizaciones, equipos y personas.

Se trata de, utilizando una metodología gamificada, construir modelos, representaciones o descripciones, despersonalizadas, y que pueden definir, por ejemplo, perfiles profesionales, productos, estrategias corporativas, e incluso factores de identificación en una cultura organizacional.


En nuestro caso, la idea era construir una descripción de las características de las personas y organizaciones innovadoras consensuada por interlocutores de diversas procedencias y sectores.


Resultado



Los participantes, de forma general, llegaron a conclusiones muy parecidas en todos los grupos, pudiendo destacar las características que definían a las personas innovadoras y a los entornos innovadores (organizaciones públicas) con un elemento de intersección común en el que cada grupo llegó a una descripción similar que a continuación compartimos:

Persona innovadora aspiracional:



- abierta/observación 360º

- conectada con el mundo y con los ciudadanos (instituciones públicas)

- generan puentes con los ámbitos de industria que son los creadores de bases económicas que sostienen los proyectos

- hace puentes entre departamentos y administraciones

- eficiente

- flexible

- liderazgo femenino

- "remar en la misma dirección"

- en movimiento

- visión orientada y flexible

- impulsora de entornos agradables de trabajo tanto físicos como métodos y procesos

- centrada en las personas

- apetito por el conocimiento

Organización innovadora aspiracional:


- con visión hacia delante... siempre futuro

- valentía

- capacidad para ver alrededor

- captar lo que dicen los ciudadanos

- aprender, herramientas y habilidades 
- asumir riesgos, valentía, comunicación

- liderazgo proactivo

- con recursos

Para alcanzar la visión aspiracional se llevó a cabo la construcción, de forma general, de las siguientes palancas o herramientas que podían o debían accionar para alcanzar esa visión de futuro:


Palancas construidas



- observar tendencias

- trabajar también con los recursos antiguos además de los nuevos

- añadir como valor la valentía

- generar espacio de comunicación

- plataforma tecnológica de interrelación

- información de ida y vuelta

- plan de formación continua

- conexión a nuevas tecnologías

- formación y empoderamiento

- cambio de actitud

- margen para toma de decisiones

- reconocimiento del trabajo en cada equipo

- generar un espacio de transmisión del conocimiento 

- involucrar a departamentos en proyectos

- generar espacios de encuentro

- liderazgo basado en las TIC´s

- innovación en procesos

- planificación recursos y personas

- apertura para comunicación

Todo un reto conseguido que a través de este tipo de metodología se hace posible lo imposible.

Ya se hizo con la construcción del modelo de formación para el año 2030 (donde se pusieron de acuerdo participantes de distintos estados latinoamericanos) y ahora he visto a través de Imaginno que realmente produce efectos positivos y muy constructivos.

Además, puede ser muy interesante integrar esta metodología en los procesos de innovación LEAN.


viernes, 26 de febrero de 2016

¿Un área de I+D+i en el Departamento de Recursos Humanos?

Madrid, 26 de Febrero. Viernes. Un día frío, gris, típico de un invierno que no hemos tenido. A esta hora está cayendo agua nieve en la capital, aunque las predicciones no lo anunciaban. De todos modos, sería una sorpresa que finalmente tuviéramos nieve en la capital después de un invierno como este (más bien hemos tenido primavera).

En la línea de mi penúltima entrada en el Blog, escribo este nuevo post para hablar de cómo contrastar o probar que lo que hacemos impacta, de forma irrefutable, en la organización.

Y recogiendo lo que dije en dicha entrada, aparte de establecer un diseño experimental, propiamente dicho, es necesario probar que lo que hacemos impacta, con datos y que estos no sean meramente descriptivos. Deben ser datos que nos aporten certeza matemática y estadística.

Sin esta certeza es muy probable que el director/a de recursos humanos, el/la responsable de desarrollo o el consultor/a de recursos humanos no puedan afirmar, sin ser unos osados/as, que los proyectos que están implementando en la organización sean favorables o impacten de esta u otra manera en los resultados operativos de la empresa.

No olvidemos que lo que le interesa al empresario es mejorar sus resultados y para ello solicita datos y certezas entorno a los proyectos, líneas de negocio y/o medidas que se están implementado en la empresa y en las que se están invirtiendo recursos (tanto económicos como humanos y de otra índole).

Contrastación

“Dos estrategias son las que se han propuesto para llegar a la contrastación: la confirmación y la falsación.

La confirmación consiste en la búsqueda de datos que apoyen nuestra hipótesis operativa. La falsación, por el contrario, consiste en la búsqueda de datos que la refuten.

Hubo un tiempo en el que los científicos pensaron que la confirmación era una estrategia adecuada a sus propósitos, pero actualmente se piensa que es mejor la estrategia de la falsación.”

Imaginemos que pensamos que todos los conductos de ALSA llevan el uniforme azul y que tenemos a dos técnicos de recursos humanos en nuestra departamento que desean probar o refutar esta hipótesis.

En base a la estrategia de confirmación, el primer técnico comenzará a buscar en los talleres de esta compañía a los conductores de ALSA para comprobar que visten de azul. Finalmente encuentra a 100 conductores y todos ellos van vestidos de azul.

Por el contrario, el segundo técnico, usa la técnica de la falsación y se afana en encontrar conductores de ALSA que no vistan de azul. Finalmente, encuentra un conductor que viste de rojo.
¿Cuál de los dos técnicos consiguió su objetivo? ¿Cuál de los dos hizo más productivo su trabajo?

En ambos casos hay que contestar que el segundo. La constatación de la existencia de 100 conductores de ALSA vestidos de azul no garantiza que los 3.000 conductores que tiene en nómina vistan todos de azul, sin embargo la mera existencia de un conductor que viste de rojo basta para falsar la hipótesis de que todos los conductores de ALSA visten de azul.

Aterrizaje

Esta lógica es la que deberíamos utilizar en las empresas, y en concreto, en los departamentos de recursos humanos, con la idea probar la eficacia de nuestras intervenciones en la organización.

De hecho me parece muy importante que en dichos departamentos se establezca la “pata” de I+D+i para comprobar y probar la eficacia estadística de las distintas intervenciones que queramos desarrollar en la organización.

Por tanto, en mi opinión, no basta con diseñar de forma magnífica una intervención en la organización (p.e. implementar un proyecto de mentorización para los altos potenciales con el fin de mejorar su compromiso y su aportación a los resultados de la organización) sino que debemos probar que dicha hipótesis de trabajo se cumple de forma matemática y estadística.

Para ello es necesario probar nuestra hipótesis desde un punto de vista de falsación, con la idea de certificar que dicha intervención producirá, si se extiende, los efectos deseados en la organización.

Muchas veces me contestan que dicho planteamiento es poco menos que insostenible, por los gastos que ocasiona y la inseguridad del resultado.

En mi opinión, igual que se somete a validación cada una de las innovaciones de los departamentos de i+d o se somete a control y test a los nuevos productos, se debería someter a validación cualquier intervención en el desarrollo de las personas (y organizaciones) con el fin de probar o refutar su efectividad y procedencia.

¿Cuánto dinero nos ahorraríamos si pudiéramos fijar los factores clave que debe reunir un conductor excelso en ALSA? ¿Cuánto dinero ganaría la empresa solo con el aumento del compromiso de todos sus trabajadores? ¿Qué posicionamiento podría lograr la organización si pudiéramos establecer medidas que potencien, de forma real, el espíritu innovador?

Tantas y tantas cuestiones que dependen de las personas que nos resistimos a probar y que simplemente aplicamos con la idea de obtener los mismos resultados que obtuvo la empresa “X” o que leí en el artículo “Y”.

Contrastar, validar o refutar, es una tarea que hoy en día no se encuentra en el ADN de recursos humanos.

¿Por qué no comenzar a implantarla con la creación de un área de I+D+i en el departamento que gestiona y mejor conoce a las personas?

 Fuente: León, O. G. y Montero, I. (1997). Diseño de investigaciones: Introducción a la lógica de la investigación en Psicología y Educación (2ª ed.). Madrid: McGraw-Hill.

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