Martes, día 16 de Febrero de 2016. Frío de invierno en la capital, aunque si somos sinceros, invierno, lo que es invierno, no hemos tenido.
Hace mucho tiempo que no dispongo de diez minutos para escribir. Es un fastidio, porque siempre que entro en internet (para hacer las cosas más variadas) me acuerdo de que me gustaría compartir cada día una experiencia y por unas cosas o por otras siempre acabo declinando y no me entrego a mi afición.
A veces, pienso en todo lo que me gustaría contar y ahora no sé ni por donde empezar. Y sinceramente, hoy lo estoy haciendo más como una piedra o elemento del camino que como el camino en sí. Es decir, escribo este post, no tanto porque tenga claro qué comunicar sino por el hecho mismo de hacerlo. Necesito hacerlo.
En estos meses, desde que no escribo, he estado metido en múltiples proyectos: formación presencial, elearning, consultoría de desarrollo comercial, consultoría de estrategia empresarial, consultoría de recursos humanos enfocada a hacia la evaluación del desempeño, el análisis de puestos y las cargas de trabajo. También me he centrado en dos proyectos de mentorización. Otro de gestión del cambio y por último, nuestro proyecto interno, de Imaginno, de crecimiento estructural.
Además, he intentado aprobar las asignaturas en las que me matricule este primer cuatrimestre en Derecho: Penal, Administrativo y Civil. A cada cual, en este tercer curso mix con el segundo, más completa y larga.
Finalmente, lo aderezamos con la situación política nacional e internacional. La incertidumbre económica y social. Y las expectativas consecuentes.
Llevo, en resumen, tres meses de infarto en los que no he podido continuar con mi proyecto más preciado: este blog.
Lección: planificación y más planificación.
Aprendizaje: no se puede hacer todo, y a la vez.
Enmienda: a la totalidad.
Consejo: mirar siempre hacia delante, es importante, pero el retrovisor, sirve para algo no vaya que quieras cambiar de carril y te lleves a alguien por delante.
Quiero pedir disculpas a las personas que entren y lean mi Blog.
Espero que de aquí en adelante, pueda seguir escribiendo, como mínimo, una vez al mes.
P.D. Se me olvidaba contestar a algunos correos que me han llegado solicitando mi opinión sobre la situación política en España: sinceramente, no tengo respuestas. Si tengo alguna certeza: habrá pacto.
P.D.2 ¿en cuanto a la situación económica en Europa (España)? me da la extraña impresión de que vamos a vivir después de verano (sino es antes) una deceleración importante en el crecimiento. Ojo con los dientes de sierra que cierto economista predijo hace no menos de 7 años con respecto a la recuperación que nos esperaba. No descartemos un final de año negativo y un comienzo de 2017 difícil.
P.D.3. en cuanto a la Psicología y las Organizaciones.. sigo pensando lo mismo; sin datos y certezas obtenidas con el método experimental poco o nada influenciará el área de recursos humanos en la estrategia global de una compañía.
martes, 16 de febrero de 2016
martes, 3 de noviembre de 2015
Claves para el reconocimiento de la aportación de la función de recursos humanos en el éxito de una organización: Parte 1 Probar lo que decimos
Madrid, lluvioso, frío y otoñal. Diría que casi invernal. Es
martes, día 3 de Noviembre de 2015.
Hoy sigue hacia delante el desafío independentista de
Cataluña, estamos a 2 meses escasos de celebrar unas elecciones generales, y
Rafa Benítez sigue siendo entrenador del Real Madrid.
Después de todo, hoy es un buen día. Nos hemos trasladado a
nuestras nuevas instalaciones (paradojas de la vida, enfrente del Tribunal
Constitucional) y parece que la empresa va tomando cuerpo. Soy algo precavido a
la hora de echar las campanas al vuelo en este tipo de asuntos, pero quizás sea
el momento de empezar a ilusionarse. Imaginno Consultores debería empezar a
soñar con ser mucho más grande y con alcanzar proyectos que hasta ahora eran
inalcanzables. El problema que veo, básicamente, se centra en el modelo de
negocio y la falta o ausencia de financiación.
Pero hoy no he venido a hablar de mi libro, o de mis
problemas físicos (que los he tenido semanas atrás (por fin puedo decir que
muevo las manos con tranquilidad..)) sino que hoy, antes de continuar con la
serie de post’s dedicados al cambio de actitudes a través de la interiorización
de argumentos y esquemas cognitivos aplicado al desarrollo de las personas (y
de las organizaciones) quiere poner a vuestra disposición los básicos de la
experimentación en las organizaciones. El cómo se hace y con qué se hace.
Introducción a la
investigación en las organizaciones
Para poder establecer marcos de intervención en las
organizaciones que nos arrojen resultados concluyentes, debemos aplicar el
método de la Ciencia. Debemos, en el fondo, alcanzar la replicabilidad de
nuestras intervenciones en cualquier organización (obteniendo los mismos
resultados).
Llegar a esto, a esta replicabilidad, debe producirse
siguiendo el método científico, y éste, a su vez, se divide en varias
estrategias de las cuales podemos escoger la que mejor encaje en nuestro
proyecto: método inductivo,
método deductivo y método
hipotético-deductivo.
No me voy a parar a definirlos, simplemente os dejo el link
a su contenido.
La Psicología, las intervenciones o proyectos que tienen que
ver con personas, se decanta por el método hipotético-deductivo, dado que se
considera que es una mezcla del inductivo y del deductivo que aporta más
seguridad a los datos y conclusiones extraídas en la intervención.
Lo bueno del método es que en las organizaciones sabemos
cuál es el problema (en nuestro modelo de intervención lo denominaremos “problema
de investigación”) y presumimos cuál será el resultado (planteamiento de la
hipótesis de investigación).
Por ejemplo, cuando se dice que tengo una alta rotación,
estoy detectando el problema a investigar. Y cuando intervenimos para intentar
paliarlo desarrollamos una hipótesis de intervención como por ejemplo; si
introduzco el test de selección CCV® para las fuerzas comerciales, es probable
que reduzca mi rotación dado que las nuevas incorporaciones reunirán, de forma
más exacta, el perfil requerido para la posición.
En el planteamiento anterior tendríamos:
·
Problema:
rotación
·
Hipótesis:
aplicar el CCV® reducirá la rotación
Nota: en las
organizaciones, y en los departamentos de recursos humanos en particular, nos
quedamos en el planteamiento del problema-solución, pero no aportamos ni
diseñamos un entorno de intervención-investigación en el que podamos concluir,
con los datos en la mano que dicha “solución”, (en nuestro caso aplicar el CCV®
a los procesos de selección) es la causante de forma directa de la mejora de
los datos obtenidos tras su aplicación.
En estos casos, que son casi todos, los datos que se ofrecen
son meras conjeturas que llevan a cualquier persona de la organización a cuestionar
su veracidad y validez. De hecho son difícilmente replicables puesto que no se
han obtenido a través de un diseño de investigación serio y estructurado.
Por esa razón, en mi opinión, y no por otra, se cuestiona de
forma constante, entre otros motivos, la verdadera aportación de los
departamentos de recursos humanos al devenir organizativo.
Lo más difícil, en mi opinión, es acertar con el
planteamiento de las hipótesis. Operativizarlas (concretarlas) y después
contrastarlas con los datos que se obtienen en la investigación-intervención en
la organización es tarea clave para poder presentar datos concluyentes e
irrefutables.
En los próximos artículos, desgranaré las diversas
herramientas con las que contamos para diseñar este tipo de intervenciones-investigaciones
y posteriormente compartiré con todos un caso práctico con una cliente del
sector inmobiliario.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Refugiado, en mi propia casa
La verdad es que no me había planteado escribir sobre las
elecciones catalanas y tampoco tenía muchas ganas de hacerlo. Ciertamente son
temas que cada vez me aburren más por ser repetitivos y poco edificantes.
Pero considerando la situación y resolviendo que mientras se
sincronizan mis aparatos electrónicos algo tengo que hacer, decido, sin más
dilación, ponerme manos a la obra y explicar, o intentar explicar, mi posición
y mi visión acerca de lo que creo puede ocurrir en mi país.
Punto de partida..
Valga como inicio reconocer que no tengo ni idea del resultado de las elecciones catalanas. Pero en mi opinión, dicho resultado dará igual porque seguiremos igual.
Es muy difícil llevar a cabo un relato cuando ni siquiera
entiendes conceptos tales como: nacionalidad, soberanía, ciudadanía, estado,derecho, libertad, igualdad, etc.
Hoy en día muy poca gente reconoce que no sabe lo suficiente
y esto es el principal germen de la ignorancia y la estupidez más supina.
En mi caso particular algo he leído en los últimos años pero
creo que no lo suficiente como para dejar de ser estúpido o ignorante. Quizás
ahora sea el momento de desconectar la Tablet, Smartphone o PC desde el que me
estás leyendo, pero tómate un minuto antes de hacerlo; quizás este pequeño
ignorante sepa algunas cosas que pueden resultarte interesantes.
Cuando escucho a los líderes políticos, empresariales,
sindicales y sociales abanderar la libertad, igualdad, ciudadanía,
nacionalidad, soberanía, estado, país, nación, pienso si realmente conocen o
saben su significado. Además, en todas estas cuestiones se tiende a sintetizar
demasiado llevándolo, en ocasiones, a lo más absurdo.
Por eso, en esta crisis que estamos viviendo (y de la que
llevo escribiendo años) no solamente hemos sufrido graves daños económicos.
También hemos padecido una degeneración política y social pocas veces igualable
a lo largo de la historia. Esto, como ya escribí alguna vez, me recuerda a la
caída del imperio romano (con sus matices claro).
Cuando hace poco compartí con vosotros la entrada o post en
el que describía el Federalismo como una tendencia lógica en el devenir de la
historia reciente de España, no me posicioné a favor o en contra de esto, sino
que describí el por qué el Estado Español estaba siendo avocado a una
desintegración de carácter federal que podía desembocar en la balcanización de
la península ibérica.
Se supone a nadie le interesa que eso suceda. Por más que se
apelen a sentimientos y razones, las personas estamos acostumbradas, en los
últimos decenios, a vivir relativamente bien y muy tranquilas y se supone que
por esa misma razón a nadie le interesa que surja un conflicto que no aportaría
beneficios más que a unos pocos.
Pero en realidad, y si no somos talibanes de nuestras
propias creencias, nos encontramos ante el reto más importante de nuestra
historia reciente. Suena muy grandilocuente, pero en mi opinión nunca en la
historia democrática de nuestro país habíamos estado en un grado de conflicto y
degeneración institucional tan elevado.
Estamos ante la tormenta perfecta: errores del pasado, sentimiento
nacionalista, crisis económica, corrupción, paro y globalización.
Caldo de cultivo perfecto para que nazca un verdadero
conflicto.
El conflicto..
Quien piense que en Cataluña no hay verdaderos deseos
separatistas se equivoca. Quién crea que solo con la aplicación de la ley se va
a reconducir esta situación, se equivoca. Quién piense que el nacionalismo
catalán dará marcha atrás en el último momento, en mi opinión, comete un error
muy grave.
El estado español se enfrenta a una de sus crisis más graves
desde la marejada golpista de los años 80. Actuar y el cómo actuar ante esta
situación es una de las decisiones políticas más importantes de nuestro tiempo:
·
Si el Gobierno actúa de forma contundente
aplicando poderes excepcionales la respuesta será la insurrección.
·
Si el Gobierno actúa a través de la ley se
encontrará con la incomprensión y el incumplimiento de sus sentencias.
·
Si el Gobierno finalmente negocia y transfiere
más poder y soberanía, estaremos ante el principio del fin del estado de las
autonomías. Y, en mi opinión, ante el fin del PP tal y como lo conocemos hoy en
día.
·
Si el Gobierno no actúa, ni negocia, ni aplica,
ni reprime, es muy probable que alguna institución del estado reaccione tomando
el control de la situación.
En cuanto a los catalanes y su gobierno, en mi opinión es
claro que continuarán con su desafío, más potente si cabe cuanta mayor
oposición se encuentre, más proclive a la uniformidad cuanto más poder se le
brinde.
Hacer lo mismo de
siempre nos lleva a padecer lo mismo de siempre..
La situación, desde mi punto de vista, es muy compleja. No
vamos a desgranar aquí la cantidad de desaciertos que nos han llevado hasta
esta encrucijada pero sí que debemos recordar toda la historia reciente de
España para entender por qué estamos aquí y qué soluciones se dieron en el
pasado.
En muchas ocasiones hacer lo mismo de siempre no soluciona
el problema de siempre, por lo que es imprescindible hacer cosas distintas.
Aunque suene raro, siempre he defendido la necesidad de una
reflexión nacional sobre lo que debe ser España. Eso no es plato de gusto para
los gobernantes porque generalmente (y siguiendo alguna de mis intervenciones
políticas en este blog) prefieren ciudadanos poco o nada ilustrados a los que
adoctrinar sin complejos y sin ambages. Y esto es lo normal.
Cuando en su momento escribí sobre el 15M mucha gente a mi
alrededor me censuró por dar salida a un pensamiento que en sus opiniones no
tenía (ni tendría) ningún recorrido. Sin embargo, y en el resultado lo vemos,
dicho movimiento aspira, hoy en día, a suplir o fagocitar a uno de los partidos
históricos de nuestra tradición política: el partido socialista obrero español.
Y esto está ocurriendo en las narices de aquellos que decían
que todos los cambios que se cacareaban en las tertulias y redes eran flor de
un día. Si algo hay que aprender de lo que ha ocurrido en los últimos diez
años, es a dar la suficiente importancia a todos los fenómenos que ocurren a
nuestro alrededor, a no dar nada por perdido y a pensar en que el cambio no hay
quien lo pare.
El cambio..
Y ese cambio no consiste en un partido político concreto o
en una propuesta económica concreta. Ese cambio es ni más ni menos que el
cambio social y político más profundo que ha vivido España en los últimos
siglos. Porque hay que tener en cuenta que estamos ante una transformación
exprés. En la que los ciudadanos y los consumidores toman el control de sus
decisiones y quieren influir de forma efectiva, constante y periódica en todo
aquello que les importa.
Por eso, pienso que la solución a todo este problema (que
por cierto, lo han creado las élites gobernantes que a su vez no entendieron
por dónde iba el cambio) reside, ni más ni menos, que en las principales
fortalezas en las que se basa la fuerza del cambio: tecnología, conectividad, y
colaboración.
Elementos que
aportarían una solución..
Estos tres elementos conectan, comparten y construyen y son,
a mi juicio, los únicos pilares sobre los que basar una solución al conflicto
planteado.
Reducir las soluciones a los elementos típicos o históricos,
es volver a aplicar recetas que en el pasado no han funcionado.
Hacer más de lo mismo, sea quien sea quien lo haga solo
traerá más problemas a corto y medio plazo. Tomar conciencia, actuar en
consecuencia y aplicar en la solución esos tres pilares del cambio social
pueden ser la clave para salir de esta crisis aún más reforzados.
Me da pena y miedo ver cómo nuestros dirigentes políticos,
sean nuevos, viejos o antiguos, se pelean por aplicar medidas que en otros tiempos
tampoco funcionaron.
Quizás por la miopía del desconocimiento y de la arrogancia
nos veamos abocados hacia el desastre. No me gustaría que mi hija tuviera que
huir de un país como este en el que se vive muy bien, se disfruta y se muere
dignamente.
Sinceramente, no me gustaría tener que sentirme refugiado en
mi propia casa. Lo siento, por ahí no paso.
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